DECLARACIONES
Benjamín Vicuña rompió el silencio sobre la China Suárez tras el posteo que generó polémica en redes
En un evento de magnitud, el reconocido actor Benjamín Vicuña se vio enfrentado a los reflectores no sólo por la presentación de la película Homo Argentum, sino también por la ola de interés alrededor de su vida personal. Aunque Guillermo Francella, el protagonista de la cinta, llevó la batuta en la premiere, fueron las palabras de Vicuña sobre su vínculo con la madre de sus hijos, la China Suárez, las que acapararon la atención.
Los medios, siempre insaciables en aclarar la maraña emocional que deja cualquier separación famosa, encontraron en Benjamín Vicuña a un hombre dispuesto a compartir su perspectiva. Con calma, comentó acerca de su reciente reencuentro en Argentina con sus hijos Magnolia y Amancio, quienes retornaron junto a su madre de la lejana Turquía. Las imágenes del cálido abrazo en Ezeiza no solo fueron primeras planas, sino que resonaron como un testamento del amor paternal.
Aunque las redes sociales y el ámbito mediático hierven con teorías y comentarios respecto a la relación pasada de Vicuña y Suárez, el actor chileno demostró hieratismo. "Agradezco la compasión", expresó con ironía, sugiriendo que fuera del simple clic hay realidades más importantes. Destacó la importancia de resolver cualquier discordia lejos de las luces públicas, haciendo hincapié en el bienestar de sus hijos como prioridad inquebrantable.
Sin embargo, lo que más resonó fue su firme decisión de no emitir ningún juicio negativo sobre Suárez, destacando la relevancia de mantener el respeto hacia la madre de sus hijos. Por encima de rumores y opiniones, aseveró: "Nunca, jamás voy a hablar mal de ella". En sus palabras se percibía un intento maduro de calmar las aguas, de no avivar llamas en terreno ya de por sí candente.
Este padre chileno hace un llamado a la mesura y al entendimiento en pro del bienestar de su prole. Y aunque admitió que el entorno anteriormente "armónico" se vio afectado, Vicuña no se exime de su parte de responsabilidad. Con esperanza, declara su confianza en que una solución pacífica y favorable tanto para sus hijos como para él y Suárez no solo es posible, sino inevitable. La historia entre ambos podrá haber tenido su final como pareja, pero la historia como padres continúa, esperando un nuevo capítulo.