FARÁNDULA
Se reveló la identidad del famoso que tuvo una relación breve con Wanda Nara
En el mar de historias que rodean la vida de Wanda Nara, hay capítulos que, aunque breves, dejaron una huella en su trayectoria. Uno de estos episodios es su breve pero intenso noviazgo con el famoso humorista uruguayo Álvaro Navia, quien en Argentina es más conocido bajo el seudónimo de 'Waldo'. Durante el verano de 2007, antes de que Wanda se convirtiera en una figura magnética y omnipresente en los titulares de la farándula, su nombre fue asociado al de Navia en un romance que pocos recuerdan, pero que ilustra el inicio de su vida bajo los reflectores.
Ese romance, que se gestó bajo el sol de Mar del Plata, fue tan vertiginoso como las carreras de ambos en ese momento. Wanda Nara, con apenas 20 años, abandonaba una adolescencia discreta para adentrarse en el mundo del espectáculo. Navia, en cambio, ya se encontraba consolidado en su carrera, arrancando risas con su personaje humorístico que lo había hecho famoso. La conexión entre ellos surgió mientras él participaba en la frenética temporada teatral, una plataforma de donde nacen cómplices miradas y donde se reconoce talento.
Las semanas que siguieron estuvieron marcadas por cenas llenas de risas, presentaciones de manos en la boca para ocultar alguna confidencia y eventos donde posaron juntos. Sin embargo, la llama se apagó tan rápido como se encendió. La relación duró un par de meses y terminó en un aparatoso desfile de habladurías: miles de ojos curiosos espiaban cualquier coquetería que sugiriera un drama mayor. Allegados a la pareja en esos tiempos recuerdan un episodio peculiar: Wanda, al parecer, solía dejar su coche en la puerta del hogar del humorista, quizás como un mensaje silencioso para sus nuevas conquistas. Parecía más una entrega adolescente y divertida que un juego sofisticado de madurez emocional.
Para Wanda, lo vivido con Navia fue una experiencia que, aunque archivó rápidamente, sirvió como ensayo para sostener los laminazos mediáticos que vendrían con sus relaciones posteriores. Apenas terminó el verano, Wanda se vería involucrada con uno de los más grandes íconos del fútbol mundial, Diego Maradona, otro gigante que ocuparía espacio en las crónicas de su vida ya siempre bajo la observación pública.
Con el tiempo, la vida sentimental de Wanda se volvió materia rica para tabloides. Su duradero matrimonio con Maxi López trajo al mundo tres hijos y varios titulares. Lo mismo ocurrió con su tumultuosa relación con el futbolista Mauro Icardi, recordada por muchos por el escándalo mediático bautizado como 'Wandagate', arrastrando a conocidos y ajenos a una propuesta sempiternamente entretenida de revelaciones y sorpresas. Más tarde, su química con L-Gante daría lugar a narrativas sobre rebeldía y pasión desmedida.
Así, mientras no hay anécdota que Nara no haya remontado y transformado como parte de su narrativa profesional y mediática, lo que vivió con Navia permanece en su historia personal como un mero punto apenas visible en el papel. Con su base en Buenos Aires, ella lo mira como un eco lejano adquirido en la inexperiencia juvenil. Los flashes que ayer la encandilaron son ahora parte de su rutina, absorbidos por su multifacética labor como empresaria y conductora televisiva, cimentando su influencia más allá del amoríos breves que la acompañaron en aquellos primeros pasos en el espectáculo.