ROMANCE
Delfina Geréz Bosco presentó a su nuevo novio y reveló a qué se dedica él
Delfina Geréz Bosco, reconocida modelo argentina, ha sorprendido a sus seguidores con la noticia de su nuevo romance, menos común que los que suelen poblar las páginas del entretenimiento. Después de atravesar una ruptura dolorosa con Ricky Diotto, Delfina ha dado una oportunidad al amor con Ezequiel Salzano, un nombre que probablemente nunca haya sonado en los programas de chismes, pero que ha traído nuevas ilusiones al corazón de la modelo.
Laborando entre asuntos administrativos, Salzano tiene su oficio en el dinámico ambiente de la hospitalidad, aunque lejos del brillo de los flashes y las cámaras. Este hombre de hotelería despertó el interés de Delfina, y juntos comenzaron un camino amoroso que, si bien solo lleva un mes, ya huele a promesas serenas. El detalle sobre cómo se vieron por primera vez devela una coincidencia con amigos comunes que, según explicó la periodista Fernanda Iglesias, volvió a unirlos en una maraña de charlas amenas y descubrimientos personales.
El reciente amor representa un respiro para Delfina, quien decidió abocar su tiempo a disfrutar de un tiempo más personal y fuera de escena. Mimi Alvarado, en un simpático gesto de camaradería, reveló que su cuñado fue quien hizo de cupido entre ambos, asegurándonos que lo mejor aún está por venir para la pareja. Estos días, el rostro de la ictoria resplandece sin las sombras de litigios y juicios que empañaban su pasado reciente junto a Diotto.
El idilio con Ricky Diotto, si bien vivió momentos por demás intensos, se naufrago en la tormenta de una disputa por la crianza de su hija, Giovanna, con María Fernanda Callejón. Estos conflictos personales repercutieron en la pareja, aislando aquello que alguna vez fue una relación cargada de admiración y apoyo síncronos. El acto de terminar la relación, dado a conocer por Ricky como el inicio de un doloroso despego, fue también una oportunidad para que las partes encontraran su lugar lejos del desasosiego judicial.
Hoy, con Ezequiel Salzano en su vida, Delfina Geréz Bosco invierte emocionada en una reconstrucción amorosa que poco a poco nutre su vida diaria. Lejos de las pompas del espectáculo, se le ve a la pareja disfrutando de los pequeños grandes momentos que la cotidianidad y sencillez ofrendan. Un nuevo ciclo comienza, marcando su vida con delicadeza y calma tras los torbellinos de antaño. La modelo, con su nueva vida amorosa sobre la marcha, parece haber encontrado la ansiada fórmula del equilibrio, aquel que en la simplicidad promete prosperar sin fisuras, en amor y compañía.