2025-08-01

REINVENCIÓN

El presente de Santiago Stieben, el querido Roña de Chiquititas, y a qué se dedica ahora

El actor logró quedar en su historia por su trabajo de pequeño, sin embargo, hoy su vida es muy diferente.

Santiago Stieben, conocido por muchos como el entrañable Roña de la serie infantil Chiquititas, ha transitado un largo camino desde que, a la temprana edad de 10 años, conquistó el corazón del público argentino. Remontándonos a su brillante debut en la pantalla de Telefe, Stieben no solo personificó al dulce y travieso huérfano que acompañaba a los televidentes en cada nueva aventura, sino que ese papel le marcó una senda que le depararía múltiples desafíos.

El actor hizo una incursión apasionante en el mundo del espectáculo; sin embargo, con la serie llegaron responsabilidades que un menor apenas suele tener: grabaciones extensas y giras que, si bien traían consigo la calidez del público, le privaron de parte de la experiencia de ser solo un chico más en el vecindario. Como muchas corazones jóvenes enfrentados al ojo público, Stieben tuvo que renunciar a momentos de la niñez que otros habitan naturalmente. "Fue inmediato el ascenso, pero también lo fue la exigencia de estar siempre a la altura", admitió Stieben. Completando su narrativa con nostalgia no desprovista de gratitud, recuerda ese tiempo como una fase inolvidable que fundamentó con creces su recorrido.



Con el término de Chiquititas, Stieben halló una coyuntura de contraste. Sin el manto continuo de la fama que subyuga a algunos, optó por la introspección y el desvío hacia nuevas metas laborales. Se diversificó lejos del faro mediático, testificando su compás con empleos que parecieran a buscadores de cambio radical: vendiendo ropa, atendiendo un restaurante e incluso liderando el timón en un breve proyecto empresarial de borcegos. Es en la adversidad donde muchas veces prospera el ingenio, cavando con pulsión nodos que lo alejaron temporalmente del espectáculo, pero impregnarían su factor humano de versatilidad y resistencia.

Contumaz frente a la marcha aleatoria del destino y repleto de palpitante sed creativa, Stieben descubrió en el teatro independiente un predio para germinar. Explorando el contrapeso de roles habituales ante el telón, sus habilidades no tardaron en acomodarse como productor y hasta entre bastidores como stage manager. Ese terreno fértil resonó con persistencia a la convocatoria de Disney, lo que otorgó a Stieben otro giro revitalizador, esta vez como pieza clave en series dirigidas al fenómeno juvenil como "O11CE" y "Freaks". Tantas sendas se habían expandido ante sus pies, asegurando con cada rodada un retorno distintivo ante una nueva generación de consumidores.



La reciente agitación de la pandemia de Covid-19 provocó un alto involuntario a sus aspiraciones ya en boga, donde, audazmente, se abriría espacio en el teatro musical con "Escuela de Rock", y lo llevó a extender su barómetro hacia búsquedas laborales en LinkedIn que llevaron a una comunidad solidaria a unirse ante su llamado. Al descubrir un amplio espectro de posibles vías, surgió "El Encargado", proyecto donde el engranaje de su talento emergió fortaleciendo su travesía actoral bajo la prominencia de Guillermo Francella.

Hoy, Stieben se erige como testimonio viviente del thetaímos personal que puede seguir estableciendo como baliza a generaciones futuras. Acompañado, en este irremediable viaje del vivir renacido, por una hija de nueve años, atesora hacia otras mareas difíciles de predecir bajo la brújula del actuar, del arte y sobre todo de la curiosidad. Santiago Stieben afirma su verdad: "Muchas carreras brillan esplendorosas, pero de nada carezco. Este trayecto ha sido mi inmarcesible fortuna", refiriéndose a su cambio vital tanto con humildad inquebrantable como renovada visión insospechada, dedicado ser, por siempre, de la mano del arte.

 

 

Te puede interesar