2025-07-13

"Voluntarios General Roca": siete años de ayuda, contención y redes solidarias

Un grupo solidario inició hace siete años para dar asistencia ante un contexto de crisis. Con el aumento de la demanda, hoy redoblan los esfuerzos para dar contención a quienes más necesitan.

Cada viernes, el Monumento de la Manzana se convierte en un punto de encuentro cargado de esperanza. Allí, un grupo de personas se organiza para acercar abrigo, comida y contención a quienes más lo necesitan. Son "Voluntarios General Roca", una organización local que, desde hace siete años, no detiene su marcha en medio de una realidad social cada vez más cruda.

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La iniciativa nació con un objetivo claro: incluir y contribuir activamente con tareas comunitarias. Pero cuando la pandemia golpeó, el desafío se multiplicó. Fue entonces cuando comenzaron a enfocarse de lleno en los sectores más vulnerables, donde el frío y el hambre se sienten con más fuerza.

“Habitualmente somos entre 20 y 30 voluntarios. Dedicamos nuestro tiempo con calidez y buen trato, intentando llevar lo necesario y ser parte de ese alivio ante tanta necesidad”, explicó Leticia Gavilan, una de las impulsoras del espacio, en diálogo con ANRoca.

La acción es constante: comida caliente, ropa, frazadas, calzado, alimentos no perecederos y, sobre todo, escucha y contención. Porque detrás de cada pedido hay una historia. Madres solas, abuelos, familias numerosas, personas en situación de calle. Historias de carencias que, en silencio, atraviesan el día a día.

Todos los viernes se reúnen en el Monumento a la Manzana

El último viernes no fue la excepción. Como cada semana, los voluntarios llegaron a uno de los puntos más visible de la ciudad cargados de donaciones que la propia comunidad les acerca. Repartieron sándwiches de milanesa, pizzas y una bolsa de alimentos para quienes no tienen garantizado un plato en el día. Cuando el frío se hace más presente, también salen a repartir viandas.

“Las situaciones límites nos movilizan. La pobreza que los castiga es la diaria postal a la que, con angustia y en silencio, sobreviven”, señalaron tras la jornada.

Uno de los casos que más los conmovió recientemente fue el de una madre con cinco hijos que no comían hace dos días. “Viven en una pequeña habitación, hacinados, sin respuestas de ningún lugar”, contaron.

Además de las recorridas semanales en el centro, los Voluntarios también se organizan para asistir en los barrios. A través de redes sociales, reciben pedidos de colchones, cocinas, alimentos o abrigo, y también se generan movidas solidarias para responder a cada urgencia. Allí se entrelazan quienes tienen la posibilidad de ayudar con quienes más lo necesitan

“Es un reto cotidiano, incesante, hermoso. Una gran tarea humana que nos brinda una devolución inmensa”, resume Leticia.

Quienes quieran colaborar o sumarse, pueden contactarlos a través de sus redes sociales, donde también registran y comparten cada una de sus actividades.

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