Casados hace 48 años y siendo padres de seis hijos, abrieron un merendero solidario: “Siempre soñé con ayudar”
El viernes pasado fue un día especial para Carmela Molina y Osmar, vecinos de Luis Beltrán que, luego de años soñando con un comedor comunitario, dieron el primer paso al abrir su merendero solidario. Con mate cocido, leche con té o zucoa, tortas fritas y pan casero, comenzaron a recibir a quienes más lo necesitan. “Fue muy muy lindo. Antes de abrir, me temblaban las piernas de los nervios”, confesó Carmela para 7 en Punto, visiblemente emocionada.
La historia de Carmela y Osmar está atravesada por el esfuerzo y la solidaridad. “Somos papás de seis hijos, y cuando los niños iban creciendo, siempre tuve el sueño de tener un comedor solidario, para ayudar. Siempre queriendo hacer algo por la gente”, contó Carmela. Ese anhelo, la llevo a organizar durante la pandemia, un roperito comunitario donde los vecinos podían llevarse ropa sin costo. “Eso me puso muy contenta”, recordó.
Hoy, ese impulso solidario tomó forma de merendero, que funcionará los lunes y miércoles, en los momentos libres que les dejan sus trabajos. “Durante la semana trabajamos en la calle. Vendemos tortas fritas en la moto y en un carro. Andamos por la calle, la cancha, la EG3, llevando rosquitas, pan casero… pero este merendero es una corazonada”, dijo Carmela.
Y prometió: “Después voy a hacer pasteles, churros con dulce de leche… va a haber sorpresas en todos los desayunos”.
Osmar, su compañero de vida, también se mostró emocionado: “Ayudar es algo muy lindo, porque hay mucha gente más humilde que uno, aunque siempre algo nos falte. Poder ayudar es muy hermoso. Lo hacemos muy contentos los dos”.
Carmela en el primer día ya ha recibió donaciones de vecinos: “grasa, harina, palabras de aliento, un gracias”, enumeró con gratitud. Y agregó: “Por ser el primer día no puedo recibir más. La gente se ha acercado con lo que puede, y eso nos llena”.
Carmela comparte con orgullo que se siente preparada para este nuevo desafío: “Con mi marido, que siempre me acompañó en este sueño, sentimos que podemos hacer cosas por los demás. Yo me siento capacitada. Él siempre con una palabra de aliento. Le propuse el merendero y me dijo: ‘Dale, hagámoslo’. Así nació esto”.
Quienes deseen colaborar con Carmela y Osmar pueden hacerlo con leche, azúcar, harina, aceite, grasa, galletitas o lo que puedan. El alias para donaciones es carmela810mp.
Hoy, Carmela y Osmar demuestran que cuando el corazón es grande, cualquier sueño puede cumplirse, y más si se trata de ayudar y colaborar con la comunidad.