Educación
Las universidades alertan que peligra el segundo cuatrimestre: cómo es la situación en Roca?
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) advirtió que el segundo cuatrimestre en las universidades públicas del país “corre peligro”, en un contexto de fuerte desfinanciamiento. En un comunicado difundido este 9 de julio, las autoridades del organismo expresaron su preocupación por la falta de respuestas del Gobierno nacional ante una situación que, aseguran, pone en riesgo el normal funcionamiento de las instituciones de educación superior que reúnen a más de 2,5 millones de estudiantes.
“La situación es grave, lo saben. Y nuestra disposición al diálogo estará siempre. Urge encontrar respuestas que garanticen el normal funcionamiento de nuestras instituciones”, señalaron desde el CIN.
Entre los puntos más críticos, destacaron la pérdida del 35% del poder adquisitivo de los salarios docentes, la falta de financiamiento para nuevas carreras, y el reemplazo improvisado de cargos clave tras la salida de miles de docentes altamente calificados. Además, criticaron que la respuesta oficial a una nota institucional se haya dado a través de redes sociales, en lugar de convocar a una reunión formal con representantes del Consejo.
En la provincia de Río Negro, la situación también es delicada. La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), que tiene sedes en ocho ciudades, una de ellas en Roca, y opera en un territorio extenso, expresó su preocupación por el impacto que el ajuste puede tener sobre el desarrollo académico.
Diego Aguiar, vicerrector de la Sede Andina de la UNRN, participó recientemente de las exposiciones en la Comisión de Educación y Cultura del Senado en representación del rector de la universidad. Allí advirtió que el presupuesto actual no contempla los costos reales de operar en la Patagonia, donde las distancias, los gastos de transporte y el aumento desmedido de servicios básicos como el gas afectan de manera directa a la institución.
Además, señaló que muchas sedes funcionan en edificios alquilados y que no se están transfiriendo fondos previamente asignados para su mantenimiento o mejora. También mencionó la imposibilidad de renovar equipamiento esencial para carreras como Medicina, Veterinaria, Arquitectura y Odontología, que se encuentran entre las más costosas del sistema universitario.
“La ley de financiamiento universitario que se debate en el Congreso es clave, pero no alcanza a cubrir la totalidad de las necesidades del sistema”, remarcó Aguiar, y subrayó que el deterioro del sistema científico y tecnológico afecta particularmente a la función de investigación, una de las más golpeadas por la crisis.
Situación crítica en las sedes del Comahue en Roca
También en Roca, la Universidad Nacional del Comahue enfrenta un escenario cada vez más complicado. La Asociación de Docentes de la UNCo (ADUNC) denunció el grave deterioro edilicio y la falta de condiciones laborales mínimas.
Uno de los problemas más urgentes es la obra de gas iniciada en noviembre del año pasado, que aún presenta inconvenientes. Aunque desde la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Fadecs) reconocieron avances, parte del edificio donde se desarrollan la mayoría de las actividades sigue sin calefacción.
“Pese a intentar comunicarnos con el decano Juan Carlos Fernández, no hemos tenido información certera de cómo proceder en nuestras tareas ante las paupérrimas condiciones en las que nos encontramos trabajando”, indicaron desde el gremio docente.
Esta situación se suma a un año completo sin caldera en el edificio más antiguo de la facultad y a un principio de incendio ocurrido en abril, que derivó en la retención de tareas del personal no docente. Según ADUNC, en ese momento también se detectó que los matafuegos no estaban cargados, y el fuego fue extinguido con equipamiento prestado por la Facultad de Lenguas.
“No solo no tenemos respuestas a los pedidos formales, sino que seguimos sin calefacción en el otro edificio de la FADECS y sin información oficial que indique la duración del problema ni cómo se va a resolver”, agregaron.
A pesar de todo, el dictado de clases se ha sostenido gracias a “tremendos esfuerzos de coordinación” entre docentes, no docentes y estudiantes. Sin embargo, advierten que la situación ya llegó a un punto límite y las dudas sobre un inicio normal de actividades tras el receso invernal son cada vez más grandes.