FIESTA
Ángel de Brito festejó su cumple rodeado de famosos en un lugar top y con looks que dieron que hablar
En una celebración cargada de estilo y buena compañía, el reconocido conductor de televisión Ángel de Brito festejó su cumpleaños número 49 de una manera espectacular. El evento tuvo lugar en uno de los bares más destacados del barrio porteño de Palermo Soho, conocido por su ambiente chic y sus exclusivos tragos.
La fiesta, que se llevó a cabo el pasado viernes por la noche, fue el cierre perfecto para una semana plagada de encuentros y jolgorio. De Brito se rodeó de caras familiares y amigos entrañables, confirmando una vez más la estima con la que cuenta en el ambiente artístico. Las redes sociales estallaron en elogios y "me gusta" ante las fotografías del evento, retratando los mejores momentos de esta noche tan especial.
El ambiente se impregnó de glamour con la llegada de las celebridades más queridas de la televisión y otros medios. Las primeras en llegar fueron las conocidas "angelitas de LAM", el famoso programa del padrino del cumpleaños. Entre las asistentes más notables se encontraban Yanina Latorre, Nazarena Vélez y Moria Casán, quienes aportaron una cuota extra de carisma y un toque de espectacularidad. La velada continuó con la participación desinteresada de muchas otras figuras del espectáculo, creando un entorno cálido y emocionante.
Uno de los aspectos más comentados fue, sin duda, el manejo impecable del código de vestimenta por parte de Ángel de Brito. El anfitrión optó por un estilismo sobrio: una camisa y pantalón en negro que establecían un contrapunto con el desenfado festivo del lugar. En las instantáneas compartidas, su sonrisa bañaba cada detalle, reflejando la felicidad y satisfacción completa durante toda la noche.
Durante el solemne momento de soplar las velitas, rodeado de amigos fieles como Matilda Blanco y Yanina Latorre, De Brito eligió una torta clásica y deliciosa: dulce de leche recubierta de un suave manto de chocolate. Este instante reflejó no solo un año nuevo en la vida del célebre anfitrión, sino también la continuidad de numerosos afectos que lo acompañan fielmente. Sin lugar a dudas, esta celebración pasará a la historia personal del conductor como un ícono de alegría, amistad y buena onda.