REVELACIÓN
Sabrina Rojas contó en qué usó su primer sueldo y sorprendió con la respuesta
Sabrina Rojas, una de las caras más famosas de la televisión argentina, dejó al descubierto un capítulo poco conocido de sus inicios en el medio. Durante la transmisión de su programa "Pasó en América", Sabrina contó una anécdota que sorprendió a sus compañeros y a los televidentes. No es común que las estrellas revelen detalles personales sobre sus primeros sueldos, y sin embargo, Rojas lo hizo con humor y sinceridad.
Haciendo un breve repaso de sus primeros pasos, Sabrina recordó una etapa en la que sus ingresos monetarios provenían de múltiples trabajos, desde vendedora hasta promotora, antes de dar el salto al estrellato. Sin embargo, fue un auspicioso contrato publicitario lo que le generó su primer salario significativo, específicamente por un trabajo en una publicidad de desodorantes.
El dato que dejó a todos perplejos en el estudio fue una confesión sobre cómo decidió gastar ese primer sueldo importante. "Me hice las lolas, me alcanzaba justo", comentó Sabrina entre sonrisas compartidas con sus colegas, rompiendo el protocolo de las conversaciones serias para dar paso a un festivo interludio lleno de risas.
Después de la sorpresa inicial, Rojas detalló con nostalgia el momento en el que, después de su operación, salió a comprar un sinfín de strapless en Avenida Cabildo y cómo esa acción le permitió sentirse más segura al salir a bailar con amigos. Introduciendo una reflexión más profunda, Sabrina cuestionó la lógica de la operación estética como un término de seguridad personal, invitando al público a rediscutir los mandatos estéticos que nos han sido impuestos.
Este relato despertó empatía en una de las panelistas, Natalie Weber, quien compartió su experiencia en una historia similar. "¿No te pasaba que cuando te operaste no querías usar corpiño para que se te noten los pezones?", bromeó Natalie revelando un común sentimiento de empoderamiento femenino inmediato tras la cirugía estética.
El diálogo entre Rojas y sus colegas se transformó en un emotivo intercambió de historias personales que reflejaron las maneras en que las mujeres en la televisión navegan sus propios cuerpos y las decisiones que las afectan. Este diálogo nos hizo contemplar las historias que no siempre llegan a las luminarias de los estudios pero que residen en cada backstage de una vida proyectada en la pantalla chica.