Descubrimiento
Rocasaurus muniozi, el titanosaurio hallado a pocos kilómetros de Roca que "respiraba como un ave"
Un nuevo estudio científico publicado en la prestigiosa revista Historical Biology volvió a poner en escena a un viejo conocido de la paleontología argentina: el Rocasaurus muniozi, un dinosaurio saurópodo descubierto en los años 90 en cercanías de General Roca, en Salitral Moreno.
La investigación, a carog de especialistas del Conicet, se centró en el análisis de la estructura interna de las vértebras caudales, es decir, de la cola del animal. Lo más relevante fue la confirmación de la existencia de cavidades neumáticas en esa zona del cuerpo, lo que indica que los huesos fueron invadidos por estructuras del sistema respiratorio, similares a los sacos aéreos que hoy poseen las aves modernas, es decir, pulmones con “bolsas” unidas a ellos, denominadas sacos aéreos.
El Rocasaurus fue hallado a fines de la década del 90 , a unos 25 kilómetros al sur de Roca, en una zona correspondiente a la Formación Allen, una unidad geológica que data del Período Cretácico, hace aproximadamente 70 millones de años.
Desde entonces, el fósil ha sido objeto de diversas investigaciones. Sin embargo, este nuevo trabajo aporta información inédita sobre la neumatización de su esqueleto, una característica que, si bien se conocía en algunos dinosaurios, nunca se había documentado con este nivel de detalle en la región caudal.
“Se llama neumatización a la invasión de los huesos por el sistema respiratorio. En el caso de los dinosaurios, como Rocasaurus, se supone que tenían un sistema respiratorio similar al que tienen actualmente las aves, es decir, pulmones con ‘bolsas’ unidas a ellos, denominadas sacos aéreos. Al mismo tiempo, desde estos sacos se desprenden proyecciones digitiformes —o con forma de dígitos— llamadas divertículos neumáticos, que penetran los huesos. Cualquier animal que posea esta característica se considera neumatizado”, explicó Guillermo Windholz, becario posdoctoral del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN).
El fósil estudiado mediante foto, histología, tomografía 3D y sección virtual. Foto: Guillermo Windholz.
El análisis de las vértebras reveló que este dinosaurio podría ser, hasta el momento, el saurópodo más neumatizado identificado. La investigación tuvo como objetivo evaluar el alcance de esta característica no solo desde un punto de vista anatómico, sino también histológico, es decir, mediante el estudio de los tejidos óseos a través del microscopio.
"Lo curioso es que en Rocasaurus esta característica se extiende en todas sus vértebras, incluso hasta la parte más distal de la cola, situación casi única dentro de los titanosaurios. El alto grado de neumaticidad es evidente tanto desde la anatomía externa, como desde las fracturas naturales que presentan sus huesos”, explicó la investigadora Virginia Zurriaguz, también integrante del IIPG.