SALUD
Marta Fort reveló qué enfermedad sufre de nacimiento
Marta Fort, conocida por muchos como hija del célebre Ricardo Fort, ha decidido abrirse al público para hablar sobre un aspecto muy personal de su vida que hasta ahora se había mantenido en privado. Aunque su vida siempre ha sido de interés para muchos, Marta ha preferido mantener lejos de foco su vida privada, a diferencia de la práctica de su renombrado padre.
Recientemente Marta Fort quiso compartir con sus seguidores uno de los desafíos de salud que enfrenta desde su nacimiento, demostrándonos una vez más el coraje que acarrea con su apellido. En una entrevista íntima, Marta explicó que desde que vio la luz por primera vez, ha tenido que lidiar con un problema de salud conocido como hemiparesia. Esta es una condición que surge cuando el cerebro del bebé experimenta una breve carencia de oxígeno en el momento del nacimiento, lo cual puede ocasionar secuelas perdurables.
A pesar de las adversidades, Marta reconoció cuánto hizo su padre por ella. En sus propias palabras reveló que Ricardo Fort, a pesar de tener una vida públicamente intensa, fue extremadamente cuidadoso y protector con la salud de sus hijos. Él se embarcó en una incansable carrera para proporcionarle las mejores oportunidades médicas, sin reparar en esfuerzo ni en recursos para garantizar que recibiese los tratamientos más avanzados disponibles en el mundo.
Ahora, a sus 21 años, Marta Fort se siente agradecida y asegura sentirse mucho mejor. Sin embargo, es consciente de que continúa siendo un proceso que requiere constante trabajo. La joven menciona el compromiso con la kinesiología y otros tratamientos de rehabilitación como parte integral de su rutina para asegurar su bienestar físico. Solo con trabajo duro y dedicación ha logrado superar parte de los obstáculos que la condición le presenta diariamente.
Si bien hoy en día se siente más fuerte y segura, Marta no olvida sus momentos duros durante el colegio al recordar que tuvo que usar una ortesis ortopédica de la rodilla al pie durante su etapa escolar, desde los 4 hasta los 12 años. Este período no fue fácil para una niña, ya que fue objeto de burlas y situaciones difíciles en las aulas. Sin embargo, Marta comparte una reflexión poderosa y madura, demostrando que ese fue solo un peldaño hacia la aceptación y empoderamiento de su identidad completa: "Era básicamente o no ir al colegio, o que me dé vergüenza o decir: bueno, mirá tengo la bota, listo, es parte de lo que soy y ya está”. Esta declaración sin duda resalta su espíritu valiente y su disposición para enfrentar las adversidades con determinación y resiliencia."