HOGAR
Así es el truco casero para acabar con el mal olor de las zapatillas
La llegada del calor puede ser una bendición para quienes disfrutan de actividades al aire libre, pero también trae sus inconvenientes, como el mal olor en las zapatillas. Afortunadamente, existe un truco casero que se ha vuelto viral y promete ayudar a combatir este problema de manera efectiva y económica, sin gastar en productos caros y que son complicados de conseguir o están lejos del presupuesto.
El uso prolongado de zapatillas es una de las principales causas de esta incomodidad. El sudor y la suciedad se acumulan, generando un olor desagradable y acelerando el desgaste del calzado. Para atacar este problema, un simple truco con ingredientes caseros puede ser la solución ideal. En esta etapa donde ya se vienen días cálidos y se acerca el verano, las zapatillas suelen generar un olor que no es agradable.
Los ingredientes que necesitarás son fáciles de obtener: bicarbonato de sodio, oxígeno activo, un paño absorbente, una tela porosa, una goma elástica y aceite esencial. Estas sustancias no solo eliminan los olores, sino que también limpian a fondo el interior de las zapatillas. Pero no es solo eso, sino que además lleva como todo un proceso bastante detenido para acabar con los malores olores.
El proceso comienza impregnando un paño absorbente con oxígeno activo y frotando el interior del calzado. Este paso es fundamental para eliminar la suciedad y el mal olor. Es importante no mojar excesivamente las zapatillas para evitar dañarlas. También existe una alternativa con bicarbonato de sodio, que es igual de efectiva.
Pero también existe otra forma y es con el uso solo del bicarbonato de sodio. Para eso necesitarás dos retazos de tela porosa. Coloca unas cucharadas de bicarbonato y unas gotas de aceite esencial en cada uno.
A continuación hay que cerrar los retazos con una gomita, formando bolsitas que se colocarán dentro de las zapatillas cada vez que no las estés usando. Estas bolsitas atraparán los olores y mantendrán tus zapatillas frescas. Cuando notes que comienzan a desprender mal olor, habrá que volver a repetir el proceso de manera más exaustiva para que se logre un procedimiento totalmente efectivo.