Inundaciones: la crecida del Neuquén habría anegado toda la costa del río Negro
El sistema de represas que se construyó sobre los ríos Neuquén y Limay evitó, una vez más, una dramática inundación sobre todo el Alto Valle. Entre el sábado y el domingo, más de 8.500 metros cúbicos por segundo se habrían precipitado sobre el río Negro, barriendo con toda la línea ribereña, impactado sobre los barrios que se fueron instalando en cercanías de la costa y afectando a la producción. Por lo menos, entre la línea del río y la traza actual de la ruta 22.
Es posible incluso que algunos tramos de esta vía, central para la articulación económica de la región, se hubieran visto desbordado por las aguas. Repitiendo así escenas que parecían olvidados en el imaginario colectivo de la región.
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De todos modos, los vecinos que se instalaron en la zona lindera al río Negro tendrán que tomar algunas precauciones en los próximos días: el caudal se incrementará paulatinamente y mañana llegará hasta los 850 m3/segundo. Situación que se mantendrá hasta el sábado inclusive.
El temporal que afectó el sistema del río Neuquén fue impresionante. El domingo, el equipo de Operaciones de la Autoridad de Cuencas constató que se llegaba a los 7.500 m3/segundo. El sistema opera con un doble embalse: la presa de Portezuelo Grande desvía el curso hacia el embalse de Barriales. Allí, otro dique permite canalizar el agua hacia la cuenca de Mari Menuco. Con esos dos embalses, inicialmente se pensó que alcanzaba para controlar las crecidas habituales.
En 2006 no fue así y se tuvo que abrir las esclusas, derivando caudales por el viejo curso del río para evitar el colapso de las represas. El domingo, los técnicos activaron la alarma para repetir la maniobra. A las 10 de la noche, el organismo emitió un comunicado de urgencia avisando que a partir de la 0 hora del lunes, se iban a enviar hasta 500 m3/segundo por el viejo cauce. A título comparativo: lo normal llega hasta 8m3/seg. Esto habría afectado la operación de varios yacimientos, impactando también en Tratayén, el punto de partida del gasoducto Néstor Kirchner.
Durante la noche la situación cambió. Los técnicos de la AIC sospechan que la presión del agua permitió “dragar” algunos sectores que estaban limitando el funcionamiento y finalmente toda el agua pudo ser “embalsada” en la forma prevista. Pero ahora hay que “desagotar”: los dos lagos artificiales están casi al máximo de su capacidad y hay que generar un espacio que permita amortiguar una futura crecida.
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Ese es el impacto que se está viendo en estos días en las zonas ribereñas del Neuquén y del Negro. En los próximos días, el Neuquén traerá hasta 600 m3/segundo, muy por encima de los 200 m3/segundo que traía durante el verano para permitir el funcionamiento del riego en los valles. Esto afectará a todos los barrios que se fueron instalando en la zona lindera, aprovechando la extensa sequía que se prolongó durante 15 temporadas.
Se verán afectadas las localidades ubicadas desde Campo Grande (Villa Manzano y Sargento Vidal), pasando por Barda del Medio, Cordero, Cinco Saltos y Cipolletti.
“Si ahora estamos con inconvenientes para erogar estos caudales, pensemos qué habría pasado si toda la crecida hubiera llegado a la región”, comentó el gerente de Operaciones de la AIC, Julio Porrino.
El río Limay también hizo su aporte: de los tranquilos 220/250 m3 que transportaba, de golpe el torrente se incrementó hasta los 1.450 m3/segundo en Piedra del Águila, debido al aporte del afluente Collón Cura.