2023-04-18

La gran brecha del campo a la góndola: Algunos agroalimentos se pagan 15 veces más

La cebolla fue el producto con mayor brecha entre el productor y el consumidor. Su precio de origen en marzo fue de $14.2 y en góndola se pagó $225.7.

Según el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) elaborado por el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en marzo los precios de los agroalimentos se incrementaron 3,7 veces del campo (origen) a la góndola (destino).  

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Es decir, el “efecto sequía” comenzó a sentirse en la mesa diaria de los consumidores argentinos, quienes pagaron $3,7 por cada $1 que recibieron los productores.    
En promedio, la participación del productor explicó el 28,3% de los precios de venta final. La mayor participación la tuvieron los productores de pollo (67,4%), mientras que la menor fue para los de cebolla (6,3%).   

Los productos con mayores brechas en marzo fueron la cebolla (15,9 veces), el limón (14,6), la calabaza (10,6), la naranja (6,5) y la mandarina (6,1).  

Fueron los 5 productos que presentaron mayor diferencia entre los precios de origen y destino. 

Fuente: Confederación Argentina de Mediana Empresa.

 

La cebolla fue el producto con mayor brecha entre el productor y el consumidor. Los precios disminuyeron en ambos extremos de la cadena: el productor (-84%) y el consumidor (-18).  

Los productores consultados informaron que en origen la caída respondió a la disminución de la exportación a Brasil —por aumento del costo administrativo correspondiente a la documentación para exportar—, a lo que se suma una caída de demanda de la variedad “Valencianita” frente a la “Calabresa”.

"Por su parte, en la calabaza también se observó una disminución de precios tanto en origen (-68%), por una baja de demanda —la “Cabutia” se pide más que la “Coquena”—, como en destino (-13)", detallaron desde la Confederación Argentina de Mediana Empresa. 

Con respecto a los cítricos, el limón registró una baja mensual del 61% en los precios al productor, explicada por el exceso de oferta, mientras que en góndola la disminución fue tan sólo del 1%.

Otro fue el comportamiento de los cítricos dulces. La naranja, por un lado, con una suba de 51% en destino y una baja mensual de 40% en origen, que responde a que el precio anterior correspondía a la fruta que quedaba en cámara de frío —que suele ser más cara— y el actual es de la cosecha temprana.

Por otro lado, la mandarina, que registró un aumento del 105% en los precios al productor, mientras que en góndola el incremento fue del 68%. El calor generó un daño irreversible en la fruta, por lo que la combinación entre sequía y altas temperaturas en zonas productoras ha generado una fuerte baja en la oferta.  

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