Quiso regalarse una Play y se compró una pesadilla
Tenía la obsesión de comprarse una Play Station y fue juntando peso por peso para acercarse a su oscuro objeto de deseo. Paso a paso, llegó a ahorrar 150 lucas. Lo que no es poca cosa para un joven de 20 años. Y la semana pasada la fortuna pareció sonreírle: en las redes sociales se tropezó con una mujer de Neuquén que vendía una PS 4, justo por esa suma.
Una oferta difícil de comparar a través de las redes porque las ofertas de consolas arrancan desde los 75.000 pesos por una PS4 y trepan hasta los 450.000 pesos por una PS5 digital. Pero el entusiasmo de Pancho ante esa oportunidad que entendió como única, le iba a jugar una mala pasada.
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Le escribió a la mujer, que se hacía llamar Natalia A, y le respondió que el equipo estaba disponible y que en cuanto hiciera la transferencia se lo enviarían por transporte desde Chos Malal. “Fantástico”, pensó el joven, que allí mismo cerró trato e hizo el giro electrónico por 150.000 pesos.
“Estamos yendo para la terminal para enviarte la encomienda”, fue el último mensaje que recibió, dos días antes de Navidad. Pasaron los días, la PS4 no llegaba y cuando intentó comunicarse con los vendedores, descubrió que lo habían bloqueado. Y que los perfiles con los que se había contactado, habían sido eliminados.
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Allí Pancho se dio cuenta de que había sido víctima de un “cuento del tío”. Lo consultó con su papá y fueron a hacer la denuncia a la fiscalía de Cipolletti.
“Son casos muy difíciles de rastrear y demostrar”, dijeron en la justicia. Lo bueno es que Pancho había guardado los datos de los titulares de la cuenta a la que envió el dinero. Una posibilidad para empezar a rastrear a los estafadores.