Prueger: “el 80 % de los femicidas realiza alguna maniobra de ocultamiento”
Eduardo Prueger es licenciado en Criminalística, docente universitario y un reconocido consultor en la materia. Está realizando una tesis de doctorado sobre los femicidios en la Argentina, lo que le da margen para afirmar que entre “un 75 y un 80 %” de los asesinos “realiza alguna maniobra de ocultamiento”, un “simulacro” que permita desviar la atención hacia otras personas. Como en el caso de Agustina Fernández, la estudiante de Medicina asesinada a golpes en Cipolletti.
Contratado por los padres de la adolescente, Prueger realizó un intenso trabajo junto al resto de los peritos, lo que permitió acusar a Pablo Parra, el supuesto “amigo con derechos” que la encontró agonizante en su propio departamento. “En este tipo de hechos, no se trata de una sola prueba; con un elemento solo es difícil imputar a alguien. Se trata del análisis de todos los elementos que estaban en la causa, las circunstancias, los movimientos de Parra y el hallazgo de distintos indicios, que dio a conocer el fiscal, y que ubican en tiempo y espacio a Parra en la zona y en el lugar, y sobre todo en la escena del crimen”, sostuvo.
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Para el especialista, es llamativo que en ninguna de las pericias que se realizaron en el departamento de la calle Confluencia hayan aparecido rastros que confirmaran la presencia de una tercera persona. Sólo los del propietario, Parra; y de la víctima, Agustina. El día del hecho, Parra denunció el robo de una suma de dólares, un bolso de ropa y los celulares.
Durante una entrevista realizada por LU19, Prueger comentó que “no se encontraron elementos que indiquen la presencia de una tercera persona que haya ingresado a cometer un robo”. Y planteó que el supuesto delincuente no habría tenido tiempo como para “borrar esos rastros” ya que todo “ocurrió en cuestión de pocos minutos”.
“Sí tenemos rastros de una manipulación de la escena en términos de presentar una hipótesis, un simulacro de robo. Es común que entre los femicidios se intente ocultar el hecho con algún tipo de simulacro: un robo, el suicidio, el accidente doméstico, el famoso “la encontré así”, está dentro de las primeras maniobras que presentan los femicidas, por lo menos a nivel nacional en Argentina”, puntualizó.
“¿Es lógico encontrar indicios de Parra en su departamento? Sí, claro. La presencia de Parra es lógica porque era donde vivía. Pero aquellos lugares donde aparecieron estos indicios están vinculados con el crimen; no se deben exclusivamente a su presencia en el departamento. En los lugares donde aparecieron, son claves y lo vinculan con el hecho”, enfatizó.
Basándose en las estadísticas que fue recopilando para la realización de una tesis doctoral, Prueger sostuvo que “entre el 75 y el 80 % de los femicidas que tienen algún tipo de vínculo con la víctima desarrollan alguna maniobra de ocultamiento. Y dentro de esas maniobras se encuentra el fingir sorpresa, pedir ayuda… Las excusas de “la encontré así”, “fueron ladrones”, “se prendió fuego sola” … Hay otras actitudes pero las maniobras de ocultamiento son las más comunes. Y pedir auxilio entra dentro de ese simulacro”.
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En ese contexto, el hecho de que Parra le haya pedido a un vecino “que llame a la policía no lo desvincula para nada”.
El especialista se excusó de poder brindar más definiciones, ya que todavía faltan pruebas para presentar. De todos modos llamó, llamó la atención sobre la actitud de Parra con su vehículo, que “pasa dos veces en un período de tiempo que coincide” con el momento en que se produjo el crimen. Además, al regresar a la vivienda, “después de haber dado vueltas por la ciudad, 300 metros antes de llegar apaga las luces y se acerca sigilosamente. También es una actitud sospechosa”.
En la acusación, el fiscal Martín Pezzetta había expresado que luego de salir de su departamento, a las 19.15 de aquel sábado 2 de julio, Parra no se dirigió hacia la zona céntrica de la ciudad, como había dicho, sino que se estacionó a escasos 200 metros de su vivienda, sobre la calle Colombia. Las imágenes de las cámaras de seguridad ubicaron el auto pasando recién a las 19.45, un horario en que ya se había cometido del crimen.