2022-10-24

¿Qué pasará con las centrales hidroeléctricas desde el año que viene?

Pasa el tiempo y el fin de las concesiones de las centrales hidroeléctricas de la región está cada vez más cerca. El año que viene se cumplen los 30 años acordados durante el proceso de privatización concretado en 1993, pero las definiciones no llegan. Hay preocupación en Río Negro y Neuquén, ya que no hubo nuevos avances; pero también las empresas apuran definiciones. Quieren saber cómo encarar sus planes de inversión.

No tenemos definiciones del gobierno nacional. Están haciendo un relevamiento del estado de las centrales; estuvieron en el complejo Cerros Colorados; han visto que las centrales están bien, desde el punto de vista de la obra civil y del equipamiento hidroeléctrico”, precisó el representante de Río Negro en la Autoridad de Cuencas.

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“De todos modos, eso es algo que ya sabíamos. Están los informes de la AIC; del Organismo de Seguridad de Presas. Es algo que se estaba controlando”, destacó.

El año pasado, Río Negro y Neuquén conformaron un equipo técnico que realizó su propio estudio y elaboró una serie de alternativas. La que más les cierra es la conformación de una empresa mixta, con la participación de los Estados provinciales y Nación que pueda administrar íntegramente el sistema. Se pide una tarifa adecuada, un contrato a diez años y la posibilidad de conformar un fideicomiso para financiar nuevas obras.

“La reforma de la Constitución en 1994 reconoció que las provincias somos las dueñas del recurso hídrico y por eso estamos pensando en un sistema de participación regional”, comentó el funcionario rionegrino.

Desde Nación no hay mayores precisiones. Conformó su propia comisión evaluadora, que comenzó a relevar la información pero que no tuvo mayores avances. La que sí empezó a moverse es la multinacional de origen italiano Enel, que tiene la concesión de El Chocón y Arroyito. Junto a la consultora Deloitte presentó un trabajo sobre el desarrollo de las energías, en el que propone aumentar las inversiones en eólica y solar, disminuyendo la cuota de generación hidroeléctrica.

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Curetti explicó que se trata de un informe privado, con conclusiones que en líneas generales las provincias no comparten. “La hidroeléctrica es energía más firme, está disponible cuando se la necesita; la eólica está cuando hay viento. Si no hay, tenemos que recurrir a otras fuentes”, dijo.

Además, las obras hidroeléctricas son multipropósito: “nos sirven para tener agua en tiempos de sequía, como los que estamos viviendo; o para atenuar riesgos de crecida, como la que tuvimos en el Neuquén en 2007”, dijo. “Agua para uso humano, riego, actividades industriales y además, energía”, comentó.

Curetti reiteró que es fundamental para el mantenimiento del sistema la construcción de la represa de Chihuidos, en territorio neuquino. “Va a fortalecer el funcionamiento de todo el sistema; es un resguardo para una posible crecida extraordinaria y es una posibilidad más de guardar agua”, dijo.

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