Una paradoja: El año más llovedor de la década, en medio de una sequía
Las imágenes de los ríos regionales con bajantes históricas dejando al descubierto islas y sectores a los que nunca se había podido acceder caminando, son el sello incontrastable de una sequía que incluso llevó a declarar la Emergencia Hídrica el 25 de julio de 2021.
Pero paradójicamente en lo que van del año los milímetros acumulados de lluvia están cerca de superar la media anual, es que solamente en febrero cayeron 114 milímetros de lluvia y todavía restan cinco meses para que finalice el 2022.
Con un par de precipitaciones más, que suelen darse en primavera y con las copiosas tormentas de diciembre, el promedio anual de 192 ml. se puede llegar a superar ampliamente.
Incluso este fin de semana, entre viernes y lunes, se pueden juntar 5 ml. de agua ya que, según los pronósticos, una llovizna persistente se instalará en la zona. Llegará acompañada de una caída abrupta de las temperaturas que no superarían los 5 grados el fin de semana.
Rodolfo Merlino, desde la Estación Meteorológica Cipolletti, dependiente del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), confirmó a ANR que "con los milímetros de lluvia acumulados hasta el momento ya se supera la media de los últimos 10 años" y agregó que "estamos a muy poco de superar la media anual para la zona. Con los 114 ml. llovidos en febrero y algunas precipitaciones más que se han registrado y lo que se acumule en los próximos días, mejora la expectativa".
Los registros de la Estación indican que el año "más llovedor" del que haya registro en la zona fue 1999, con un acumulado de 460 ml. La contracara fue 1924, cuando se registraron apenas 71 milímetros en todo el año.
De todos modos, Merlino explicó que el mayor impacto sobre los ríos Limay, Neuquén y Negro, se produce por las nevadas en cordillera.
"Los ríos dependen mucho más de cordillera. Con los frentes que vienen del sudoeste se producen frentes fríos que generan nieve allí" indicó, pero agregó que el cambio climático tiene su impacto en este proceso ya que "el problema ahora es que la temperatura asciende más rápido, se derrite la nieve y no se puede contener tanta agua en las represas".
En este punto indicó que al producirse fuertes deshielos se producen mayores erogaciones, aunque ve poco probable que, debido a sus bajos niveles, "es difícil que para fin de año lleguen a sus niveles históricos".
Respecto a las nevadas de este año, el técnico Meteorólogo explicó que también han sido históricas en zona cordillerana. "En la alta montaña de Bariloche y Villa La Angostura, donde se registran 6.000 milímetros anuales, no se sabe aún si se superarán esos valores, pero nos encontramos con un escenario que se asemeja a los de una década atrás, después de 10 años de sequía" indicó el meteorólogo.