Tiene fecha el “apagón analógico”: qué es y como te puede afectar
Las transmisiones tradicionales de la televisión, tal como las conocimos en los últimos 60 años, tienen los días contados en la Argentina. Este sistema “analógico” dará paso a una señal digital que permitirá brindar una mayor calidad de imagen y sonido. ¿Cómo te puede afectar? El apagón para toda la Patagonia comenzará el 30 de septiembre y tendrá que finalizar a fin de año. Para las repetidoras, el plazo se extenderá hasta el 1° de marzo de 2023. El proceso se está dando en todo el mundo: Europa y América del Norte ya completaron el cambio, mientras que el resto de los países están en distintas etapas de la transición.
¿Qué pasará con los usuarios? En primer lugar, los televisores producidos en los últimos años ya tienen incorporados un sintonizador digital. Otros, tienen una entrada para conectarlos a una antena digital. Y para los más antiguos, se podrá disponer de un codificador; un aparato similar al que se estuvo distribuyendo hasta 2015 para la conexión al sistema de Televisión Digital Abierta.
Con los contenidos, el panorama es un poco más complicado. Roberto Echegoyenberri, presidente de Radio y Televisión Río Negro, precisó que la empresa viene preparándose para esta alternativa desde hace algunos años. Es que la primera emisión digital en la argentina se produjo en 2008 y el apagón definitivo debería haber llegado en 2019. El gobierno de Mauricio Macri lo postergó hasta 2023.
“Toda la producción del canal 10 se realiza en HD, tenemos que resolver la salida al aire”, comentó el directivo de la televisión pública provincial. En definitiva, quienes pueden acceder a su programación a través de alguno de los sistemas de cable, ya pueden verla en calidad digital. Para “el aire” se están analizando las diferentes alternativas existentes, desde la de máxima (comprar los equipos transmisores para las más de 50 repetidoras que tiene), a la de mínima, que pasa por alquilar un espacio en el sistema de la Televisión Digital Abierta.
La TDA, que tuvo un momento de mucha expansión hasta 2015 y languideció durante una gestión que no le daba mucha importancia, recuperará un lugar importante en esta estrategia. En Río Negro, tiene antenas en Viedma, Bariloche y San Antonio Oeste; está en reconstrucción la de Mainqué mientras que en el Alto Valle Oeste llega la cobertura de la de que está en Neuquén capital.
Echegoyenberri destacó la magnitud del desafío y la importancia de generar contenidos de calidad para los rionegrinos. “Creemos que podemos llegar con una señal con programación rionegrina, que refuerce nuestra identidad y nuestro sentido de pertenencia a esta provincia”, comentó.
La televisión digital puede utilizar el mismo ancho de banda pero allí aparecen las opciones: puede enviar entre tres o cuatro señales adicionales (ocupando el mismo espacio), o utilizarlo todo para una única señal. Esta última era la elección de algunos canales privados que tienen gran penetración en el mercado. En el caso de Canal 10, Echegoyenberri confió que “todo dependerá de nuestras posibilidades a la hora de definir el cambio. Si vamos con un transmisor propio, podremos incluir más señales siempre que después podamos garantizar la programación. Y si comenzamos transmitiendo desde las antenas de TDA, iremos con nuestra señal habitual”.
El sistema entró en su cuenta regresiva: ya no se puede dar marcha atrás porque 90 días después de concretado el “apagón”, el Estado resolverá sobre la situación de las frecuencias liberadas. Y hay una gran presión del sistema de telefonía celular por ampliar los espacios y dar nuevos servicios. El sistema de transmisión de 4G funciona en esa misma banda y está requiriendo nuevas frecuencias.