2022-03-30

EL FISCAL SOSTUVO QUE FUE FEMICIDIO DOBLEMENTE AGRAVADO

Carolina Rivero fue asesinada de 37 puñaladas

En su alegato final por el salvaje femicidio de Carolina Rivero, el fiscal calificó al hecho como un homicidio “doblemente agravado” por haberse cometido en el marco de una relación de pareja y por haber mediado violencia de género. El juicio por jurados comenzó el lunes pasado contra Elvio Pazos, el único acusado por la muerte de la mujer, a quien le asestó más de 30 puñaladas en zonas vitales. El hecho ocurrió el 30 de octubre de 2020 en San Antonio Oeste.

El Fiscal Jefe Juan Pedro Peralta enfatizó que “el homicidio no está discutido; víctima y victimario habían sido pareja y tenían un hijo en común de 7 años al momento de ser asesinada Carolina. Tenemos hechos de violencia previos y los estremecedores y movilizantes testimonios que escuchamos en las dos jornadas dieron cuenta que la situación era peor de lo que pensábamos”.

Durante su alegato, Peralta fue relatando el clima de violencia que el hombre ejercía sobre su víctima, que en algún momento decidió abandonar el hogar y reconstruir su vida. Pero no fue posible: Pazos la asesinó con una violencia inusitada que llevó, incluso, a romper el documento de la mujer. Una forma adicional y simbólica de anular su identidad.

El fiscal recordó frases de la madre de la víctima quien detalló momentos de violencia a causa de los celos y dijo haberla visto varias veces lesionada. Expresó también que ellos “se habían separado varias veces”. Sus amigas corroboraron los episodios de violencia, los celos, el envío constante de mensajes para controlarla y los agravios directo frente a otras personas.

Agregó el testimonio del hijo de ambos y de la hija de Carolina, quienes en Cámara Gesell hicieron referencia al calvario que se vivía en la casa. El niño hoy “no puede nombrar a su maestra porque se llama igual que su mamá y sólo puede hablar de lo sucedido con su psicóloga”. La profesional, que también fue convocada como testigo, destacó entre otras cosas que el menor “era utilizado por el padre para controlar a la mamá”.

Los agentes de policía que llegaron al lugar de los hechos informaron que Pazos “estaba lúcido cuando la mató”. Y una pericia de alcoholemia agrega además que “no estaba borracho, había consumido alcohol pero ello no le imposibilitada entender lo que estaba haciendo”.

Se trata de “un hecho perpetrado por un hombre que entendía lo que estaba haciendo y cometió un homicidio con violencia de género provocándole 37 heridas punzocortantes la mayoría de ellas en el cuello, porque fue directo a las zonas vitales. Hubo una fuerte resistencia de ella por defenderse y él suprimió esa defensa con un golpe en la cabeza”, detalló Peralta.

“Pazos tenía pocas lesiones y todas superficiales, lineales y en la misma zona. Se las hizo solo”, aseveró recordando el testimonio de la médica del Cuerpo Médico Forense.

Por su parte, el abogado de la familia de la víctima, Damián Torres, dijo que “cada 30 de octubre va a ser un calvario para la familia, pero la muerte de Carolina empezó antes”. Mencionó el “acto de manipulación cargado de advertencias previas”, realizado por el hombre para que la mujer vaya ese día a la casa y mencionó los “celos y la violencia previa sólo iba dirigida hacia ella. Él no tenía impulsos, sólo era violento con Carolina”.

“Claramente estamos ante un homicidio calificado: era su ex pareja, había convivido con ella durante mucho tiempo y mató a una mujer, la mamá de su hijo en el marco de un contexto de género”, enfatizó agregando que la hipótesis de la defensa relacionada con la emoción violenta “no tiene los requisitos mínimos para que ustedes la consideren”.

Por último, el defensor del imputado, Daniel Mayor, destacó que “Elvio no estaba bien”, que la familia nunca lo impulsó a hacer tratamiento psicológico y que no se le podía pedir eso. “Él no podía manejar sus emociones”.

“No discutimos el homicidio, pero tuvo que pasar para que luego de ello lo analice una psicóloga (perito de esta parte) que verificó que Pazos tenía un trastorno mental”. “Puede un enfermo mental ser culpable de lo que hizo”, se preguntó.

“Pueden enviar a la cárcel a una persona enferma mental que en 18 años sin tratamiento vuelve a estar en la calle, porque la cárcel no resocializa. Hay que darle a Elvio un tratamiento adecuado para que se resocialice y se cure. Les estoy pidiendo que apliquen un atenuante que puede ser la emoción violenta”.

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