RELACIONES
Zaira Nara contó qué acordó con Jakob von Plessen antes de darle otra oportunidad al amor
Zaira Nara, modelo y empresaria argentina, ha retomado su relación con Jakob von Plessen, aunque ha decidido mantener una considerable distancia en cuanto a convivencia se refiere. Luego de confirmar su reconciliación, mencionó que no van a volver a compartir el mismo techo, una decisión que ha tomado basándose en el bienestar de sus hijos Malaika y Viggo, de 10 y 6 años respectivamente.
La reconocida modelo explicó que en parejas con hijos pequeños la convivencia tiende a ser inevitable. Sin embargo, se siente como si estuviera estableciendo un nuevo tipo de relación, una donde están presentes sus hijos biológicos, y es que ella prefiere así. Esto se conversó en la plataforma de streaming DGO, donde forma parte del elenco de Quiero Vale 4. La conversación surgió naturalmente cuando Sabrina Rojas preguntó sobre su reconciliación.
Nara aclaró que, aunque ellos no cohabitan, hay razones precisas detrás de esta decisión. Tanto ella como von Plessen mantienen vidas llenas de viajes e independencia, y quisieron conservar esta estructura y dinámica creada durante los años que pasaron separados. La decisión fue que este nuevo formato de relación les parece gratificante y decidido, según expresó con un enérgico: "Esto no se toca".
El reenfoque en su relación también conlleva estar en sintonía sobre el papel de cada uno en la vida de sus hijos. Zaira caracteriza a su pareja como alguien con quien comparte la crianza y relata, entre risas, que está aliviada de que sus hijos sean los propios, lo que le da un cierto control en la crianza. Aquí radica otra de las fuerzas de su relación, una familiaridad renovada.
En cuanto a su rutina diaria y organización, Zaira enfatizó que las prioridades están en no perturbar la armonía lograda con sus hijos, donde los viajes y el tiempo propio siguen siendo esenciales, y afirmó con firmeza la decisión de no modificar sus hábitos con las casas separadas. La reconciliación da la bienvenida al amor compartido, pero desde diferentes residencias, preservando la independencia tan valiosa que ambos desarrollaron.