POLÉMICA
Juana Repetto comparó Halloween con Navidad y salió al cruce de quienes la cuestionan
En el centro de una acalorada discusión pública, Juana Repetto, actriz y madre decidida, ha tomado una postura clara frente a las críticas que ha recibido por los festejos de Halloween que organiza para sus hijos. Con firmeza y, tal vez, un toque de sarcasmo, la actriz defendió su derecho a celebrar a su manera, alejándose de cualquier interpretación religiosa que algunos intentan atribuirle a esta festividad.
Juana Repetto no escatima palabras para describir su entusiasmo por Halloween, enfocándose en lo que para ella realmente importa: los momentos compartidos en familia y amigos, la alegría de disfrazarse, y la divertida tarea de decorar una mesa temática. "Cualquier excusa es buena para pasarla bien y crear recuerdos." Esta declaración pone de manifiesto su visión de que Halloween es una fiesta para disfrutar, similar a la Navidad, otra celebración caracterizada por la reunión y la diversión más allá de su significado religioso.
Un vídeo publicado en sus redes sociales deja en claro su postura ante sus críticas. Con palabras directas, se dirige a aquellos que cuestionan su decisión: "Para todos los que me hinchan las tarlipes preguntándome por qué festejo Halloween". En este sentido, Repetto aclara que se trata de una elección personal sin connotaciones negativas, reiterando que lo hace porque quiere y puede. Para ella, Halloween es simplemente una oportunidad más para compartir y disfrutar con sus seres queridos.
A sabiendas de la controversia que genera esta festividad, Juana tomó un momento para educar, aportando conocimientos sobre los orígenes de Halloween. Defendió la celebración sugiriendo que aquello nació en Escocia entre los celtas, con vínculos a términos agrícolas y cambios estacionales más que al satanismo. Según expuso, se creía que durante la noche de Halloween el mundo de los vivos y el mundo de los muertos se conectaban tenuemente, y de ahí surgió la tradición de disfrazarse para protegerse de espíritus malignos.
Finalmente, Juana ligó esta antigua tradición con la integración de elementos paganos en el calendario cristiano, mencionando festividades como el Día de Todos los Santos y su víspera: Halloween. Aunque confesó que parte de esta información la obtuvo de Internet, su argumento no perdió solidez. Con un tono pícaro, reconoció que al final del día, para su familia, Halloween es más una cuestión de caramelos y disfraces que de celebraciones con una carga cultural o espiritual profunda.
Dentro de este panorama, lo que Juana Repetto realmente promueve es una vivencia familiar simple y divertida, donde sus hijos participan sin preocupaciones: "Van, comen caramelos como nunca una vez por año y ya". Esta defensa entusiasta de sus celebraciones de Halloween reafirma su creencia en disfrutar sin culpas de lo que nos brinda alegría, impulsándonos a cuestionar las opiniones impuestas y vivir las festividades a nuestra propia manera.