Un conductor de radio de Roca tendrá que pedir disculpas al aire por avalar un insulto sexista contra una mujer
Un conductor de radio deberá pedir disculpas públicas por haber avalado un insulto sexista dirigido a una mujer que expresaba su opinión durante un programa. La jueza Ángela Sosa consideró que su conducta constituyó violencia simbólica y mediática y le ordenó realizar una capacitación específica sobre violencia de género.
El episodio ocurrió durante una emisión radial en la que una mujer opinó sobre el 12 de octubre, Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Su intervención provocó la reacción de un oyente, que envió un audio con un insulto basado en su condición de mujer.
La jueza Ángela Sosa no centró su análisis únicamente en el insulto enviado por el oyente, sino también en la reacción del conductor. Según estableció en su resolución, el comunicador avaló y minimizó la expresión discriminatoria, una conducta que consideró violencia simbólica y mediática.
La mujer denunció lo ocurrido porque consideró que había recibido un trato humillante y degradante por el solo hecho de ser mujer. También sostuvo que la actitud del conductor había legitimado públicamente la agresión.
Por qué la Justicia consideró que hubo violencia de género
En su resolución, la jueza destacó la responsabilidad de quienes trabajan en los medios de comunicación por su capacidad para influir en las opiniones y reproducir patrones culturales.
Explicó que la violencia simbólica no requiere agresiones físicas y que puede manifestarse mediante expresiones, estereotipos y conductas que naturalizan la desigualdad entre hombres y mujeres.
También señaló que la reacción frente a un comentario discriminatorio tiene importancia porque aceptar o minimizar esas expresiones contribuye a legitimar la violencia.
En sus fundamentos, Sosa recurrió a los aportes de Rita Segato y Graciela Medina para explicar que esta forma de violencia puede resultar difícil de identificar porque opera mediante estereotipos y representaciones que sostienen relaciones de desigualdad, aun cuando no exista una agresión física.
Para fundamentar su decisión, la magistrada aplicó la Ley Nacional 26.485 de Protección Integral contra la Violencia hacia las Mujeres y citó instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw) y la Convención de Belém do Pará.
Disculpas públicas y capacitación obligatoria
La jueza ordenó que el conductor pida disculpas públicas a la mujer a través de la misma radio donde ocurrió el episodio, dentro de los cinco días posteriores a la notificación de la resolución.
Además, tendrá 90 días para acreditar una capacitación específica sobre violencia de género, especialmente sobre violencia simbólica y mediática. Podrá realizarla gratuitamente en la Escuela de Capacitación Judicial del Poder Judicial de Río Negro, mediante una propuesta sobre masculinidades, o elegir otra formación por su cuenta.
La orden judicial también alcanza a la difusión de mensajes que discriminen, humillen o atenten contra la dignidad de las mujeres. La jueza incluyó expresamente las conductas de repetir, festejar o asentir a expresiones que legitimen la desigualdad de trato o reproduzcan patrones de violencia de género.
La magistrada advirtió que el incumplimiento de las medidas puede dar lugar a una causa penal por desobediencia a la autoridad, además de otras medidas judiciales.
La resolución, dictada el 22 de octubre por la jueza Ángela Sosa, puede ser apelada dentro de los cinco días posteriores a su notificación. El documento judicial no informa si el conductor ya fue notificado de las medidas.
Si vos o alguien que conocés atraviesa una situación de violencia de género, podés comunicarte de manera gratuita con la Línea 144, disponible las 24 horas, todos los días del año. Brinda atención, contención y asesoramiento.