Boca enfrenta a Vasco da Gama en la semifinal de la Copa Sudamericana
Boca Juniors enfrenta un momento crucial en su temporada de 2026 al enfrentarse a Vasco da Gama en el icónico Maracaná de Río de Janeiro a las 21:30hs. En este choque de titanes de la Copa Sudamericana, Boca buscará superar la derrota sufrida por un gol a cero en su propia casa, La Bombonera. La misión está clara: es ganar o decir adiós al torneo.
El equipo dirigido con autoridad por Rodolfo Arruabarrena tiene la obligación de revertir el marcador adverso que sufrió con el gol tempranero de Adson en el primer tiempo del partido de ida. A pesar de generar algunas ocasiones durante el complemento en aquel partido, el conjunto argentino no pudo alcanzar el empate y se enfrenta ahora al desafío monumental de sobrepasar esta racha negativa de once partidos sin ganar en Brasil. Recordemos que el último triunfo fue hace ya varios años, en 2020, cuando venció a Internacional de Porto Alegre en un emocionante partido de la Copa Libertadores.
No obstante, Boca tiene motivos para estar esperanzado. Arruabarrena cuenta con la casi recuperada presencia de Leandro Paredes, el capitán del equipo, quien ha demostrado una notable recuperación de su lesión. Aunque todavía es incierto si comenzará entre los titulares o esperará en el banquillo, es una carta importante para el técnico. Rodrigo Battaglia se perfila como su posible reemplazo, dado su buen desempeño reciente. En el ataque, la incertidumbre persiste entre elegir a Alan Velasco o Sebastián Villa para acompañar a un siempre oportuno Miguel Merentiel.
Por su parte, Vasco da Gama, que llega con la ventaja mínima tras el encuentro en Buenos Aires, tampoco está en su momento óptimo. El equipo carioca viene de una derrota local ante San Pablo, lo que significó una pausa en su racha de resultados positivos. Con la vista puesta en asegurar su clasificación, el técnico Pedro Emanuel no planea cambios significativos, pero estará pendiente del estado de Paulo Henrique, uno de sus principales jugadores, quien salió lesionado en el último encuentro.
El Maracaná, con una multitud estimada en 74.000 espectadores, promete ser el escenario de un duelo extraordinario, con 70.000 aficionados locales y una significativa delegación de hinchas Xeneizes. Tras polémicas sobre la elección del estadio, la justicia finalmente permitió su uso, garantizando así un entorno que promete ser hostil para Boca pero a la vez inspirador para un equipo acostumbrado a grandes retos. La tensión está servida y el deseo de gloria sudamericana para Boca Juniors está en juego.