¿Qué novedades hay en la toma del barrio Mosconi?
La ocupación de tierras en el barrio Mosconi tuvo novedades importantes esta semana tras una reunión concretada entre voceros de las familias asentadas y autoridades de la Dirección de Tierras Fiscales del Municipio. Durante el encuentro, las partes abordaron los pasos a seguir para avanzar hacia la mensura y posterior delimitación de los lotes, aunque la ejecución de las tareas técnicas quedó supeditada al cumplimiento de exigencias operativas por parte de los vecinos.
Según explicó Karen, una de las referentes de la toma, los funcionarios municipales comunicaron expresamente que para dar inicio a los trabajos de medición resulta indispensable retirar la casilla precaria que levantaron. Esta medida busca garantizar el ingreso seguro y despejado de la maquinaria pesada encargada de la limpieza y acondicionamiento del predio.
Según detallaron el procedimiento contempla la preparación del suelo, la limpieza integral de la parcela, la mensura a cargo de agrimensores y, finalmente, la convocatoria formal a los beneficiarios para la firma y adjudicación de la documentación correspondiente.
Sin embargo, el Municipio advirtió categóricamente que si los ocupantes persisten en no retirar los elementos que bloquean las calles, el proceso quedará completamente paralizado, ya que las máquinas no podrán operar en el sector.
A las exigencias logísticas se sumaron además complicaciones climáticas. La llegada de la maquinaria y el desarrollo de las tareas topográficas han sufrido demoras en los últimos días debido a las condiciones climáticas adversas y las intensas precipitaciones registradas en la zona, factores que ablandaron el terreno y dificultaron las maniobras.
Karen señaló que hoy se estaba desarmando por la mañana la casilla precaria como había pedido el Municipio.
Este conflicto en el barrio Mosconi tuvo su origen a mediados de septiembre de 2026, cuando la noche del viernes 11 un grupo conformado por 43 familias históricas del sector decidió ocupar un predio comprendido entre las calles Marcos Loncomán, Pablo Benegas, Gavilán y Lago Huechulafquen.
La toma se desencadenó luego de que los propios residentes denunciaran que personas ajenas al barrio intentaban apropiarse de las parcelas valiéndose de supuesta información privilegiada, lo que derivó en la decisión colectiva de sostener la ocupación a la espera de una solución habitacional definitiva.