2026-10-13

Un Arquitecto de Roca, fue premiado en el exterior y busca ayudar a personas en situación de calle

Robertino Coriolani tiene 29 años y actualmente vive y trabaja en Italia. Su proyecto propone crear comunidades autosustentables que combinen viviendas transitorias, y capacitación laboral.

Por Agustín Aroca

Un arquitecto nacido en Roca obtuvo un reconocimiento internacional por un proyecto que busca dar respuesta a dos problemáticas actuales: la vulnerabilidad habitacional y el cambio climático.

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Robertino Coriolani, de 29 años, actualmente se encuentra viviendo en Italia, donde recibió el segundo premio y una mención especial en el Young Visionary Architecture Competition 2023, un concurso que reúne propuestas arquitectónicas de distintas partes del mundo.

Coriolani se formó en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), donde desarrolló la iniciativa ganadora como tesis de grado. Si bien vive en Italia, también mantiene su actividad profesional en Argentina a través de su propio estudio de arquitectura.

En diálogo con ANR, el joven contó que fue la primera vez que se presentó a un concurso de estas características. La experiencia le permitió obtener el reconocimiento y también recibir apreciaciones de referentes internacionales de la arquitectura y abrir nuevas oportunidades para difundir su trabajo.

La propuesta diseñada por el arquitecto roquense Robertino Coriolani combina hábitat digno, energías limpias y espacios comunitarios con el objetivo de favorecer la reinserción social. Foto cortesía

 

El proyecto se llama Arquitectura de Transición y Permanencia (ATP) y según explicó el joven arquitecto, el proyecto partió de su pregunta central: ¿Cómo puede la Arquitectura contribuir a resolver la falta de vivienda sin limitarse a ofrecer un espacio para habitar?

La propuesta que plantea el arquitecto, plantea una comunidad productiva y autosustentable que funcione como una etapa intermedia para personas en situación de calle. La idea es que quienes ingresen puedan acceder temporalmente a un lugar donde vivir, aprender un oficio, producir sus propios alimentos y generar ingresos, con acompañamiento de profesionales de distintas áreas.

El diseño incorpora espacios habitacionales, áreas para la producción de alimentos orgánicos, sistemas de gestión responsable del agua, energías limpias y sectores comunitarios destinados a la capacitación laboral y así, la vivienda deja de ser concebida únicamente como un espacio de alojamiento y pasa a formar parte de un sistema que busca generar oportunidades de desarrollo personal y colectivo.

El proyecto Arquitectura de Transición y Permanencia propone una comunidad autosustentable que integra viviendas transitorias, producción de alimentos y espacios de capacitación laboral para personas en situación de calle. Foto cortesía

 

La iniciativa fue diseñada específicamente para Campo de la Ribera, en Córdoba, pero Robertino planteó que contempla la posibilidad de adaptarla a otros territorios. En ese sentido, el arquitecto señaló que está evaluando alternativas para el Alto Valle, incluida la zona de Neuquén y Roca.

Aunque por el momento se trata de un proyecto arquitectónico, Coriolani considera que existen posibilidades reales de concretarlo sin embargo, advirtió que para avanzar será necesario contar con el respaldo de organismos politicos que puedan impulsar una iniciativa de esa magnitud.

El esquema contempla un módulo inicial de 24 viviendas y plantea la posibilidad de replicarse en otros lugares. Según las estimaciones incluidas en el proyecto, el desarrollo completo podría dar respuesta a unas 4.800 personas, con una densidad de aproximadamente 1.400 personas por hectárea.

Para el arquitecto, el Alto Valle también podría ser un territorio donde analizar su implementación. La presencia de personas en situación de calle en ciudades como Roca y Neuquén es una de las razones por las que considera que la propuesta podría adaptarse a las necesidades locales.

Una alternativa frente a la arquitectura hostil

Durante la entrevista con ANR, Coriolani también se refirió al diseño de espacios públicos que buscan impedir que las personas duerman en bancos, plazas u otros sectores del mobiliario urbano, una práctica conocida como arquitectura hostil.

Para el joven, ese tipo de intervenciones no resuelve el problema de fondo considerando que, además de la falta de vivienda, existe una carencia de infraestructura que permita a las personas desarrollar habilidades, capacitarse y encontrar una alternativa para salir de esa situación.

"No hay un lugar preparado para que una persona pueda desarrollar una habilidad, aprender un oficio y encontrar un propósito en la vida" planteó el joven sobre una posible solución a la problematica de las personas en situación de calle.

Según explicó Coriolani, el proyecto no se limita a resolver una necesidad habitacional inmediata, buscando establecer un proceso de transición que permita a las personas contar con herramientas para desenvolverse de manera autónoma una vez que abandonen el dispositivo.

De Roca a Italia: una mirada puesta en la región

Coriolani nació en Roca, se trasladó a Córdoba para estudiar y luego continuó su desarrollo profesional en Italia, donde vive actualmente. Esa experiencia le permitió conocer distintas formas de abordar la arquitectura y comparar realidades sociales y urbanas.

Consultado sobre las diferencias entre Europa y Argentina, destacó que el continente europeo cuenta con una historia urbana mucho más extensa y un desarrollo de infraestructura diferente. Sin embargo, consideró que Argentina tiene fortalezas en materia de inclusión y capacidad para afrontar dificultades.

También señaló que el país dispone de recursos naturales que pueden aprovecharse para impulsar iniciativas sustentables. En el caso de su proyecto, la incorporación de paneles solares y la producción de alimentos forman parte de una estrategia que busca reducir el impacto ambiental y favorecer la autonomía de la comunidad.

El reconocimiento internacional y las posibilidades de adaptación del proyecto abrieron nuevas puertas para el arquitecto roquense. Luego de la distinción, recibió invitaciones para participar en charlas en cátedras de la Universidad Nacional de Córdoba y contactos de instituciones y medios de comunicación interesados en conocer su trabajo.

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