Cambios radicales en la política de tierras del municipio de Roca luego de un debate caliente
De un lado decían: “Basta de circo”. Del otro lado replicaban: “Pongan los números sobre la mesa”. Así, en medio de un intenso fuego verbal cruzado, se trataron hoy dos ordenanzas (las que fueron aprobadas por la apabullante mayoría oficialista de 7 ediles contra 1 de la oposición), que introducen cambios en las políticas de tierra del municipio que conduce la intendenta María Emilia Soria.
Una de ellas, eliminó toda limitación de ingresos para acceder a los terrenos que se ponen a la venta desde el municipio, “para beneficiar a aquellos que no pueden acceder al mercado inmobiliario”, explicó el concejal de Pasión por Roca, Nicolás Paschetta, al defender la eliminación del tope de 4 salarios mínimos de ingreso por grupo familiar para poder inscribirse en un lote. Argumentó que la inflación fue alterando los números, y que es necesario tener mecanismos más agiles de evaluación “para darle posibilidades a más familias”.
Los 4 salarios básicos que figuraban como ingreso máximo, representan $1.570.000, un monto que contempla -por ejemplo- a buena parte de los empleados municipales, destacó la única concejal de la oposición, representante de Junto Somos Río Negro, Belén Bavastri.
“Acá, los concejales estamos pintados”; dijo mientras les enrostraba a los oficialistas que el municipio ya había organizado charlas con el sindicato de los trabajadores judiciales (ASITRAJUR), para ofrecer lotes, sin haber sido tratada la reforma de la ordenanza.
“Con esta reforma, ya no serán tan fácil el acceso para los más humildes”, aclaró Bavastri, y advirtió que “es muy poco peronista” aplicar esos “cambios en las reglas de juego”, al establecer la reforma que será la intendenta Soria quien evalúe quien pude acceder (o no), a un terreno municipal.
Paschetta acusó a la edil opositora de “generar una puesta en escena”, y ratificó que la postura de Bavastri “es un circo mediático".
El municipio lotea
Ese cruce fue apenas la antesala de otro de idéntica o mayor intensidad que se generó al tratar una ordenanza que para el oficialismo sorista, es síntesis “de una decisión política de llevar servicios” a un gran lote de tierra, para avanzar en un proyecto para sumar parcelas al banco municipal de tierras.
Aclararon que la iniciativa se tomó luego que el gobierno nacional resolviera sacarle financiamiento al FISU (Fondo de Integración Socio Urbana), un fideicomiso creado para urbanizar tierra, con obras como cordón cuneta, tendidos de redes de agua y eléctricas y la instalación del resto de los servicios.
Roca había quedado dentro de uno de esos planes, con una asignación en el año 2020 (gobierno de Alberto Fernández), de $1.100 millones.
Una vez más Bavastri tomó la palabra para señalar que en el proyecto de ordenanza no figuraba la cantidad de lotes a crear, ni de qué monto es la inversión prevista, ni como se va a financiar.
Alertó que, si se actualiza por inflación el plan original, sería necesario un desembolso municipal de $15.000 millones, “cuando tuvieron que salir a pedir $22.000 millones prestados para afrontar los gastos”.
Paschetta respondió con la velocidad de una saeta: “La concejal desinforma adrede y actúa de manera irresponsable”, y aclaró que el endeudamiento solicitado por la Intendenta Soria fue “hasta 22.000 millones, pero solo se tomaron 6.000 millones para obras públicas. En el municipio de Roca no tenemos problemas de flujo de caja”. Dicho lo cual, le solicitó a la concejal opositora “actuar con más cordura”.
Más cordura
“No me aclara nada sobre los números. Pretendo, como se trata de fondos públicos, que digan qué monto piensan invertir. Es muy fácil: Deben poner los números sobre la mesa. Pero actúan con cero transparencia, de espalda a los vecinos”, replicó Bavastri, quien ya había recibido una estocada retórica de Natali Giordanella, quien la había mandado a estudiar.
El concejal Pablo Bustelo intentó una defensa de la reforma de las ordenanzas trayendo a colación lo que consideró un injusto reparto de los fondos de la coparticipación por parte de la provincia. Y llegó a afirmar que algunos municipios que no tienen sintonía política con el gobierno rionegrino, sufren “un acoso de la provincia”.
“Muchas palabras bonitas, pero queremos conocer los números”, intentó cerrar Bavastri, que les echó en cara que –según su criterio-, la municipalidad no es transparente: “Lo último que tienen subido a la web oficial es el balance 2024”.