2026-09-23

Circular por Roca en silla de ruedas: rampas, veredas y vehículos que todavía son un obstáculo

Veredas rotas, rampas con pendientes pronunciadas, autos que bloquean el paso, locales inaccesibles y colectivos que no siempre permiten subir con una silla de ruedas son algunas de las dificultades que describieron integrantes de la Asociación Civil Grupo INCA.

Circular por Roca puede implicar distintos obstáculos para una persona con movilidad reducida y que utilice silla de ruedas. Las condiciones de las veredas, los desniveles, el estado y diseño de las rampas, los vehículos estacionados y las dificultades para acceder al transporte público forman parte de las situaciones que deben afrontar cotidianamente quienes tienen una discapacidad motriz.

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Karol Guajardo y María Lepin, integrantes de la Asociación Civil Grupo INCA, dialogaron con ANR y describieron las dificultades que encuentran al movilizarse por la ciudad. Ambas coincidieron en que, aunque se realizaron adecuaciones en distintos sectores, todavía existen barreras que dificultan o directamente impiden circular de manera autónoma.

Uno de los principales problemas señalados son las rampas. Guajardo explicó que en distintos sectores de Roca muchas de ellas se encuentran con desniveles y pendientes que dificultan utilizarlas, además de inconvenientes relacionados con el escurrimiento del agua cuando llueve. “Las rampas están como medias de costado y cuesta mucho subirlas y bajarlas”, explicó sobre las calles roquenses y por ese motivo, explicó, cuando se moviliza sola muchas veces opta directamente por utilizar el asfalto para desplazarse.

Maria Lepin describió situaciones similares y agregó que en algunas esquinas existe una rampa para subir, pero no otra para continuar el recorrido, además de señalar que algunas tienen una pendiente demasiado pronunciada, lo que obliga a pedir asistencia para poder utilizarlas y aumenta el riesgo de una caída. En el caso de ella, contó que tomó como precaución bajar de las rampas con un pie antes de continuar, porque un pequeño desnivel o una imperfección puede hacer que las ruedas de la silla se traben relató al recordar una caída que sufrió en pleno centro de Roca.

Veredas, árboles y autos: los principales obstáculos para las personas con discapacidad motriz al moverse por Roca

Según explicaron ambas mujeres, las dificultades al movilizarse no se concentran en una única calle. Según Lepin, existen cuadras que presentan buenas condiciones y otras donde las veredas resultan prácticamente intransitables. Entre los obstáculos que se encuentran día a día afirmó que en la ciudad hay árboles que levantan las veredas, vehículos estacionados que bloquean el paso y desniveles

En algunas ocasiones afirmaron que directamente deciden trasladarse por la calle. “Muchas veces transito por la calle, aunque sé que no es lo ideal, prefiero ir por la orilla de la calle y no ir por las veredas porque me ha pasado de caerme en pleno centro, en plena Tucumán”. Las bicisendas roquenses también aparecen como una alternativa cuando están disponibles. Lepin indicó que, aunque no están diseñadas específicamente para ese uso, en determinados sectores le permiten desplazarse con mayor seguridad que sobre la calzada.

Guajardo, oriunda de Cipolletí,  señaló que suele elegir el asfalto cuando circula sola. Explicó que lleva más de diez años trasladándose a Roca y que durante ese período continúa encontrando dificultades similares para sortear desniveles y rampas. Las condiciones se vuelven todavía más complejas durante los días de lluvia ya que, según describió, el agua se acumula en algunos sectores y dificulta aún más el desplazamiento. “Cada vez que llueve, ni hablar, parece que tenés que andar en bote”, expresó sobre las dificultades los dias inestables.

El transporte público, otro de los problemas

La accesibilidad no se limita a las calles. Para Guajardo, el transporte público constituye otra de las principales dificultades que encuentra cada vez que debe trasladarse a Roca, donde cursa sus estudios. Según explicó, si no utiliza un taxi, no tiene la posibilidad de viajar en colectivo hasta la universidad porque las unidades no siempre están adaptadas para una persona que utiliza silla de ruedas.

En cambio, comparó la situación con Cipolletti, donde señaló que existen colectivos adaptados con rampas manuales que le permiten trasladarse a distintos puntos de la ciudad. En Roca, afirmó que también tiene dificultades particularmente con el servicio de Koko ya que, según explicó, la mayoría de las unidades que utiliza no tienen la rampa en condiciones de funcionamiento.

Quienes utilizan silla de ruedas afirmaron que una diferencia que puede parecer menor en una vereda o una rampa puede convertirse en un obstáculo que impida continuar el recorrido. Lepin explicó que, en algunos casos, una persona puede subir una rampa pero encontrarse luego con que no existe una conexión accesible para continuar. 

Por eso, muchas veces deben analizar previamente por dónde circular y optar por trayectos alternativos. La falta de continuidad en las condiciones de accesibilidad hace que un recorrido que debería realizarse por la vereda termine trasladándose a la calle o a una bicisenda.

Las barreras también aparecen al momento de realizar actividades cotidianas, como ingresar a comercios o comprar ropa. Lepin contó que se encontró con locales con espacios reducidos, pasillos demasiado angostos, maniquíes ubicados en el medio y mobiliario que dificulta el desplazamiento de una silla de ruedas.

“Una de las cosas que más malestar me genera es ir a comprar ropa”, señaló, y explicó que los problemas se hacen todavía más evidentes en los probadores: algunos directamente no tienen espacio suficiente para ingresar con la silla, mientras que en otros resulta muy incómodo probarse una prenda permaneciendo sentado, afirmando que  hay comercios que no cuentan con un lugar donde una persona con discapacidad pueda sentarse y que situaciones similares se repiten en minimercados, tiendas y otros establecimientos donde la distribución del espacio no contempla las necesidades de quienes utilizan silla de ruedas.

¿Cuál es la respuesta a la problemática de la accesibilidad?

Maria contó que realizó distintos reclamos por las barreras que encontró durante sus recorridos por la ciudad afirmando que en pocas oportunidades esas denuncias tuvieron una respuesta inmediata. Según su experiencia, muchas veces las intervenciones llegan después de que ocurre un accidente o cuando una situación se vuelve visible, en lugar de anticiparse a los problemas de accesibilidad.

En ese sentido, mencionó su propia caída en calle Tucumán como uno de los episodios que motivaron reclamos vinculados con las condiciones de circulación. Guajardo, por su parte, señaló que lleva más de una década trasladándose regularmente a Roca y que, durante ese tiempo, continúa encontrando dificultades similares relacionadas con las rampas, las veredas y el transporte público.

Para ambas, la accesibilidad no se limita a contar con una rampa en una esquina, sino que implica poder completar un recorrido sin encontrarse con desniveles, obstáculos, vehículos que bloquean las veredas o dificultades para utilizar el transporte. 

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