Primavera entre chacras: el Alto Valle florece y pone en marcha una nueva temporada
Llegó la primavera y en el Alto Valle tiene una postal propia. Los frutales están cubiertos de flores y detrás de ese paisaje empieza a jugarse una nueva temporada productiva. Lo que hoy se ve blanco y rosado entre las hileras de las chacras será, si el proceso sigue su curso, parte de las peras, manzanas y frutas de carozo de la próxima cosecha.
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Este lunes 21 de septiembre se celebra el día de la Primavera y del Estudiante. El calendario marca una fecha tradicional, aunque el inicio astronómico de la estación lo determina el equinoccio de septiembre y no necesariamente coincide con el 21.
El equinoccio es el momento en el que el Sol cruza el ecuador celeste y marca el comienzo de la primavera en el hemisferio sur y del otoño en el hemisferio norte. Alrededor de esta fecha, el día y la noche tienen una duración similar.
Las chacras, por supuesto, no esperan al calendario. Las flores comenzaron a poblar el paisaje del Alto Valle días atrás y hoy pueden verse en establecimientos productivos de Roca, Cervantes, Allen y otras localidades de la región.
Qué frutales florecen primero en el Alto Valle
No todas las especies lo hacen al mismo tiempo. Entre las primeras en mostrar sus flores aparecen las frutas de carozo. Durazneros, ciruelos y cerezos se adelantan a buena parte de los cultivos de pepita, aunque las fechas varían según la especie, la variedad, la zona y las condiciones meteorológicas de cada temporada.
Luego llega uno de los momentos centrales para la producción que identifica al Alto Valle: la floración de perales y manzanos. Tampoco ocurre simultáneamente en todas las variedades ni en todos los puntos de la región.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Alto Valle sigue esos cambios a través de los estados fenológicos de los frutales. La fenología permite observar las distintas etapas que atraviesan las plantas, desde el desarrollo de las yemas hasta la floración, el cuaje y el posterior crecimiento de los frutos.
La fecha de plena floración tiene además importancia para el manejo productivo. Es uno de los datos utilizados para seguir posteriormente la edad y evolución de los frutos y establecer los calendarios de cosecha.
De la flor a la próxima cosecha
Detrás de las imágenes que por estos días regalan las chacras ocurre un proceso decisivo. Las flores son el punto de partida de los frutos que meses después podrán llegar a la cosecha.
En esta etapa entra en juego la polinización. El traslado del polen permite la fecundación de las flores y las abejas cumplen allí un papel fundamental. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) destaca la importancia de estos insectos como polinizadores de numerosos cultivos y su incidencia en la producción de alimentos.
Después llegará el cuaje. Es el momento en el que, luego de la fecundación, la flor comienza su transformación en un pequeño fruto. No todas las flores que hoy cubren las plantas terminarán convertidas en una pera, una manzana, un durazno o una ciruela.
El INTA señala que durante este período intervienen distintos factores, entre ellos las condiciones meteorológicas, la presencia y actividad de las abejas, la disponibilidad de polen compatible y el estado de los cultivos.
Primavera, flores y también noches de atención
La llegada de esta etapa también hace que los productores vuelvan a mirar con especial atención las temperaturas. Las heladas tardías representan uno de los riesgos para flores y frutos recién formados durante la primavera.
Por eso, durante estas semanas vuelven a ponerse en marcha diferentes métodos de defensa contra las bajas temperaturas en las chacras del Alto Valle, entre ellos los sistemas de riego por aspersión.
Pero este 21 de septiembre la imagen es otra. En Roca, Cervantes, Allen y a lo largo del corredor productivo, las hileras de árboles florecidos vuelven a transformar el paisaje del Alto Valle.
Las flores anuncian mucho más que un cambio de estación. Son también el comienzo visible de un proceso que continuará durante meses y que terminará, si todo sigue su curso, con la cosecha. Antes de las peras y las manzanas, de los bins y de las jornadas de cosecha, la nueva temporada empieza entre las flores de primavera.