Bubalcó tiene nuevos habitantes: trasladaron más de 40 pingüinos de Magallanes desde Mar del Plata
Más de 40 pingüinos de Magallanes comenzaron a explorar su nuevo hogar en Allen. Los ejemplares llegaron desde Mar del Plata y desde ahora permanecerán en Bubalcó, donde fue acondicionado un espacio especialmente para recibirlos.
La llegada fue informada por el propio parque a través de sus redes sociales, donde compartieron imágenes de los primeros momentos de los pingüinos en el lugar. El traslado se concretó por decisión de la Justicia, luego de que ya no fuera posible continuar con su cuidado en el sitio donde permanecían en Mar del Plata.
“Todo el día así. Emocionados. Viéndolos conocer su nuevo hogar”, expresaron desde Bubalcó. En la publicación explicaron que los pingüinos comenzaron a recorrer de a poco el canal y las diferentes rampas preparadas para ellos y que todavía no habían explorado ni un tercio del nuevo espacio.
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Los ejemplares nacieron y se criaron durante toda su vida en cautiverio. Desde Bubalcó explicaron que, debido a esa condición, necesitan del cuidado humano para sobrevivir y no pueden ser liberados.
“Nuestro parque es eso: un refugio para aquellos que no pueden vivir en su hábitat”, señalaron desde la institución al explicar la función que cumplirá el lugar para los nuevos habitantes.
Bubalcó indicó que ya no era posible continuar cuidando a los pingüinos en el lugar donde se encontraban anteriormente y que, por decisión judicial, fueron trasladados al parque de Allen. La publicación no brinda mayores precisiones acerca de las razones que llevaron a esa situación ni sobre la resolución judicial que dispuso el traslado.
“Ahora su hogar es acá”, señalaron desde el parque. También explicaron que continuarán aprendiendo junto a los pingüinos y que el nuevo espacio quedará habilitado para recibir otros rescates que lo necesiten.
Finalmente, desde Bubalcó agradecieron a quienes colaboraron para concretar la llegada, a los cuidadores anteriores de los pingüinos y al equipo que trabajó para recibirlos.
“Y bienvenidos pingüinos”, cerraron desde el parque.