INCIDENTE
El dramático choque de Gustavo Sofovich contra una moto que dejó una mujer herida
En las primeras horas de la mañana, cuando la ciudad todavía despertaba, Palermo se convirtió en el escenario de un accidente que por poco no terminó en tragedia. Gustavo Sofovich, conocido productor y rostro de los medios, estuvo involucrado en un siniestro vial que terminó confundiéndose en rumores y versiones cruzadas.
Todo comenzó en la interacción de Salguero y Martín Coronado. A las 5 a.m., un horario que muchos considerarían insólitamente precoz para avatares de semejante índole, Sofovich se había levantado como acostumbraba a hacer cada día, para salir a realizar una pequeña compra: dos yogures. Era una rutina simple, cotidiana, pero que, sorpresivamente, terminó en un altercado que generó preocupación.
ð¨ Gustavo Sofovich chocó y le hicieron test de alcoholemia
— A24.com (@A24COM) September 15, 2026
"Me dio cero".
"Salí a comprar yogurt", contó el productor teatral.#A24 pic.twitter.com/kEUM1ljh2A
El relato del productor es claro. Según explica en diálogo con Radio Mitre, venía conduciendo por Salguero cuando una motocicleta intentó ganarle espacio por la derecha. "Una moto me intentó pasar por el lado derecho y se cayó", afirma, haciendo un esfuerzo por transmitir los hechos tal como los recuerda, mientras las luces intermitentes de autos empezaban a iluminar la ciudad.
En la motocicleta viajaban dos personas, un hombre que manejaba y una mujer a su lado que, ante la caída, sufrió lesiones. Encontrada en situación vulnerable, la mujer fue trasladada al Hospital Rivadavia, una acción rápida que buscaba, ante todo, garantizar su seguridad y su pronta recuperación.
A sabiendas de la gravedad que una situación así podía acarrear, se realizaron los tests correspondientes para descartar el influjo del alcohol en las decisiones de los involucrados. El alivio vino de la mano de los resultados: ambos conductores, tanto el experimentado productor como el motociclista, dieron negativo.
Sin embargo, la historia ocuparía las páginas más por una confusa narración de los hechos posteriores que por el accidente en sí. Se afirmaba que Sofovich no bajaba del vehículo, un comportamiento que parecía indicar un atribuir malas intenciones o un proceder errático, lo que atrajo miradas y cámaras. Gustavo aclaró más tarde, con serenidad, que se había mantenido dentro del auto solo por el frío matutino, desmintiendo enérgicamente cualquier otra intención.
A medida que los investigadores ahora diseccionan cada segundo del incidente tratando de elaborar un relato que concilie todos los puntos de vista y responsabilidades, Gustavo Sofovich intenta seguir su vida y dar su testimonio por encima del revuelo mediático que el epidemiológico fenómeno del click barato introduce en cualquier noticia.