2026-09-09

Se concretó el desalojo de la planta alta del Centro de Residentes Chilenos Violeta Parra de Roca

Ocurrió el martes y según indicaron, fue de común acuerdo entre la familia que ocupaba el sector y la institución. Desde la Comisión Directiva destacaron que ahora podrán disponer nuevamente de todo el espacio.

Después de varios años de conflicto por la ocupación de un sector de la planta alta, finalmente se concretó este martes el desalojo de la familia que permanecía en el edificio del Centro de Residentes Chilenos Violeta Parra, ubicado sobre calle Gelonch, en Roca. El procedimiento se realizó de común acuerdo entre las partes y permitió que la institución recuperara la disponibilidad total del inmueble.

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La salida de la familia representa para la Comisión Directiva el cierre de una situación que se había extendido durante años y que había generado distintos conflictos alrededor del funcionamiento del establecimiento. Según explicó Pedro Barría, secretario de la institución, las personas retiraron todas sus pertenencias y desde ahora el centro cuenta nuevamente con la totalidad de sus instalaciones.

“Es una nueva etapa del Centro de Residentes y para nosotros es satisfactorio porque realmente teníamos ese problema durante tantos años y que por fin esta gente haya abandonado el lugar es un alivio”, sostuvo Barría.

El desalojo fue realizado durante el martes. Foto: gentileza

 

El desalojo se concretó poco más de dos semanas después del allanamiento realizado por la Policía Federal en ese mismo sector del edificio, en el marco de una investigación por presunta venta de estupefacientes. Durante aquel operativo había sido detenido un hombre y se habían secuestrado cocaína, marihuana, una balanza, dinero y otros elementos vinculados a la causa.

Desde la institución volvieron a remarcar que la investigación estaba dirigida a las personas que ocupaban la planta alta y no al Centro de Residentes Chilenos ni a sus integrantes. Barría insistió en que la comisión directiva y los socios no tenían relación con las actividades investigadas.

Ahora, con el espacio nuevamente bajo control de la institución, la expectativa está puesta en recuperar el uso de la planta alta y avanzar con una nueva etapa para el centro cultural. El lugar había sido utilizado en distintos momentos para actividades vinculadas con la comunidad chilena, además de haber funcionado como oficinas, consulado, dependencias de Migraciones y alojamiento para ciudadanos chilenos que llegaban a la ciudad.

La recuperación del sector se suma al proceso de refacción y regularización que la institución había iniciado durante los últimos años para poner nuevamente en condiciones el edificio y obtener las habilitaciones necesarias para desarrollar sus actividades.

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