2026-09-01

A 24 años de la tragedia del Cerro Ventana, Bariloche volvió a recordar a los nueve estudiantes que murieron en la avalancha

En una jornada atravesada por la lluvia y la emoción, familiares, docentes y estudiantes se reunieron en el CRUB para homenajear a las nueve víctimas de la tragedia ocurrida en 2002. Los alumnos de la Escuela 329 del barrio Pilar II cantaron durante el acto y aportaron una calidez especial a una ceremonia marcada por el recuerdo. El rector de la UNCo, Christian Lopes, destacó la importancia de sostener una “memoria activa”.

El 1° de septiembre de 2002, una avalancha en el Cerro Ventana terminó con la vida de nueve estudiantes del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB), dependiente de la Universidad Nacional del Comahue. La tragedia ensombreció profundamente a toda una ciudad. 

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Este martes de lluvia insistente, a 24 años de aquel día, el CRUB volvió a abrir sus puertas para recordarlos. 

En el Aula Magna “Juan Marcos Herman”, familiares, estudiantes y docentes participaron de una nueva jornada de homenaje. Antes de ingresar al salón, no era difícil reconocer a quienes llevan sobre sus hombros una parte de aquella historia.

Porque los abrazos eran sentidos. Las miradas se sostenían y eran cálidas. No hacía falta demasiado para entender lo que significaba volver a encontrarse en ese lugar. La atmósfera reunía tristeza y cariño por el reencuentro. 

El cierre del acto estuvo cargado de emociones

 

El acto, por supuesto, mencionó a los jóvenes que perdieron la vida en la trágica avalancha: Gimena Padín, Gimena López y Fabricio Vaccari, de General Roca; Adrián Mercado, de Villa La Angostura; Roberto Montero, de Neuquén; Paolo Machello, de provincia de Buenos Aires; Martín Lemos, de Senillosa y Mario Tapia y Antonio Díaz, de Bariloche.

“Más tristes que nunca”

Hace 24 años, cuando la noticia de la avalancha sacudió a Bariloche, la tapa de El Cordillerano llevó un título que quedó asociado para siempre a aquella tragedia: “Más tristes que nunca”. La leyenda que acompañaba aquella portada sintetizaba la magnitud de lo ocurrido: “Bariloche asiste a la mayor tragedia del andinismo argentino”.

Desde entonces, cada aniversario vuelve a poner en escena aquellos recuerdos. Durante el acto de este martes, la presencia de los alumnos y docentes de la Escuela Primaria N° 329 del barrio Pilar II fue uno de los momentos más significativos.

Los chicos cantaron frente a los familiares y a quienes se acercaron al homenaje. Y ocurrió algo particular. En medio de una ceremonia que naturalmente tenía una atmósfera de tristeza, sus voces lograron suavizarla.

Mujeres del coro de Upami compartieron 'Canción en la madrugada' y 'Por qué no me amas?. Luego, los alumnos de la escuela 329 protagonizaron un cálido momento cuando cantaron 'El abrazo'. 

Una memoria que necesita estar activa

El rector de la Universidad Nacional del Comahue, Christian Lopes, también puso el acento en la importancia de que el recuerdo no se limite a una fecha del calendario.

Recordó a aquellos estudiantes y a la comunidad universitaria de la que formaban parte. “Nosotros estudiábamos todos, eramos compañeros. Yo estudiaba biología, con esa esperanza y con esas ganas de cambiar la vida que teníamos”, expresó.

Lopes destacó además el trabajo realizado a lo largo de los años para mantener vivo ese vínculo entre la universidad, las familias y quienes fueron compañeros de las víctimas. En ese sentido, valoró especialmente el esfuerzo de quienes participan cada año de la conmemoración y señaló la necesidad de sostener una “memoria activa”.

Para el rector, esa memoria se construye también desde la comunidad, compartiendo con las familias, con los compañeros y con quienes fueron parte de aquellos años. “Gracias a ese trabajo conjunto se puede llegar de esta manera”, sostuvo.

Del aula al Patio del Recuerdo

Después del acto en el Aula Magna, la jornada continuó en el Patio del Recuerdo del CRUB.

La lluvia acompañó también ese tramo de la conmemoración. Familiares, estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad universitaria se trasladaron hasta el espacio dedicado a mantener presente a los jóvenes fallecidos.

Allí se realizó la inauguración del mural restaurado y la entrega de ofrendas florales en los espacios destinados a recordar a las víctimas.

Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando se retiró el paño blanco que cubría el mural. De esa manera quedó nuevamente a la vista una obra que forma parte del espacio de memoria del CRUB.

Las flores fueron depositadas en los espacios que los recuerdan.

En 2002, Bariloche asistió a una tragedia que marcó para siempre la historia del andinismo argentino y de la propia ciudad. Veinticuatro años después, la memoria permanece. Y el encuentro hace que el dolor sea recubierto, por un momento, con firmes abrazos de afecto. 

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