ENCUENTRO
La increíble anécdota del Negro Rada con Mick Jagger que terminó de la manera menos pensada
La escena ocurría lejos de los deslumbrantes escenarios y luces de neón que normalmente acompañan a las estrellas de rock. En 2016, durante una visita de los legendarios Rolling Stones a Uruguay, sugió un encuentro tan inesperado como inolvidable: el del cantante fundacional de la banda, Mick Jagger, con Rubén Rada, el icónico artista uruguayo. La reunión tuvo lugar en una casa particular, en un ambiente tan cotidiano que contrastó poderosamente con el aura de otra época de Jagger.
Fue en la casa de Fernando “Lobo” Núñez, un percusionista amigo de Rada, donde la casualidad hizo de las suyas. Era su cumpleaños y la presencia de Mick Jagger se fundió con la celebración familiar en un cruce de culturas y estilos inusuales. Lejos de las formalidades, una amistosa bienvenida marcó el tono. “El 'Lobo' lo abrazó y, sin abandonar su autenticidad, le dijo: 'Miguelito, ¡qué alegría que estés en mi cumpleaños!'”, relató más tarde Rada, demostrando cómo las barreras entre el mundo artístico y la vida corriente pueden difuminarse en un instante.
Sin embargo, el relato de la noche no estuvo completo sin su desenlace más curioso y simpático. Mick Jagger, posiblemente acostumbrado a lujos y peticiones específicas, pidió algo tan básico como irrelevante para la fiesta: un poco de agua. ¿El resultado? Sin agua mineral disponible, recibió un vaso de agua común del grifo de la cocina. Esta sutil pero memorable escena, con una estrella de rock mundial satisficándose con agua de canilla, reflejó la magia y sencillez de aquel encuentro íntimo.
Para Rubén Rada, este encuentro inspiró una de las canciones de su disco "Negro Rock", titulada 'Lobo y Miguel'. Esta pieza representa su intención de volver a las raíces más puras del rock, mientras homenajeaba las voces influyentes en su formación. Dentro de su trayectoria, Rubén ha pasado por una amplia gama de géneros 'del candombe al jazz' y a través de su última obra quería rescatar la esencia primitiva del rock and roll, impregnándola con su estilo distintivo y narrativo a la vez humorístico y conmovedor.
El regreso a un sonido más visceral ayudó a Rada a capturar la esencia negra y afroamericana del género. 'Miguelito' y su anecdótico cameo se convirtieron en símbolos de esta búsqueda de autenticidad y conexión cultural. Rubén Rada se atreve a soñar con un rock and roll revigorizado,, que al mismo tiempo mantiene un diálogo continuo con su rico y diverso pasado musical.