EMPRESAS
Mora Calabrese construyó un negocio millonario lejos de la carrera de Abel Pintos
En el corazón de Resistencia, Chaco, lejos del foco mediático que genera su relación pública con el reconocido cantante Abel Pintos, Mora Calabrese ha labrado un sendero por sí misma. Empresaria de nota, Calabrese ha visto florecer su iniciativa, Chama Almacén, transformándose en un negocio millonario con sus dos locales establecidos en esta ciudad del noreste argentino.
Chama Almacén, más que una simple tienda, es una propuesta integral que apuesta por un estilo de vida saludable y consciente. Este vestíbulo de bienestar reúne en su catálogo una diversa gama de productos como comidas congeladas listas para consumir, pastas untables confeccionadas con ingredientes naturales y alimentos libres de gluten, destacándose así en el rubro gastronómico por su compromiso con la salud.
Sin embargo, Chama va más allá de la oferta alimenticia. Inmersa en la tendencia del cuidado personal consciente, la tienda despliega cremas e hidratantes hechos a partir de ingredientes tales como la palta, ideados para suministrar hidratación y suavidad sin recurrir a componentes sintéticos. Este enfoque se alinea con la creciente demanda de productos cosméticos que priorizan la pureza y la naturalidad.
Asimismo, el acento en una vida libre de químicos innecesarios es reforzado por líneas como Botanika dentro del almacén, cuya filosofía promueve la armonía entre las fórmulas naturales y las exigencias del uso cotidiano. De este modo, la noción de salud se proyecta más allá de lo corporal hacia un bienestar integral que Vale presenta como su insignia.
No solo vende productos sino también conocimiento: Chama Almacén ofrece un consultorio de nutrición donde los clientes reciben asesoría profesional personalizada. Este servicio complementa y da solidez a las decisiones de sus compradores, preparando un terreno fértil para que cultiven un estilo de vida saludable integralmente.
Probando que el nombre puede ser un punto de partida, pero no el destino, Mora Calabrese ha logrado en Chaco lo que muchas veces se mira como un modelo a seguir. Su capacidad para tejer una red de oferta que abarca tiendas presenciales y un robusto sistema de entregas nacionales ha asentado a Chama como un bastión del consumo consciente, haciendo que esta propuesta trascienda más allá del reconocimiento de su apellido por las conexiones con el mundo artístico, para afianzarse como una pionera en su propio derecho.