TENNIS
El sorprendente presente de Andanin, la hija de Guillermo Vilas que vive lejos de la fama
En el mundo de las celebridades deportivas, donde la fama trasciende generaciones, se encuentra la historia de Andanin Vilas, una joven que, a sus 22 años, ha decidido trazar un camino distinto al de su notable padre, el legendario tenista Guillermo Vilas. Mientras crece lejos de los focos de atención que siempre rodearon a su familia, Andanin ha tejido una vida alejada del protagonismo, centrada en sus intereses personales y académicos.
Radicada actualmente en el sofisticado entorno de Montecarlo, Andanin equilibra la exigencia de un riguroso programa de estudios en Administración de Empresas con su pasión por el tenis. Desde muy joven, el deporte fue una constante en su vida, comenzando su formación tenística bajo la tutela directa de su padre. A pesar de los intentos de Guillermo Vilas por guiarla hacia sus propios métodos, enseñándole a manejar la raqueta con la mano izquierda y a ejecutar el famoso revés a una mano, Andanin pronto desarrolló un estilo personalizado, marcando su propia senda dentro del mundo del tenis.
La juventud de Andanin estuvo impregnada de la rica influencia de diversos contextos culturales. Nacida en 2003 en la cosmopolita ciudad de París, es hija de Phiangphathu Khumueang, lo que le brindó una herencia tailandesa además de su legado argentino. El símbolo de esta diversidad está presente incluso en su nombre: Andanin significa "la bella mar”, una expresión de las raíces multiculturales que le han otorgado una perspectiva única.
Aunque su domicilio ha variado desde la República Dominicana hasta México, pasando por Estados Unidos y diferentes estados de Europa, Andanin nunca ha perdido su conexión con Argentina. Este vínculo fue evidente cuando, en sus primeras competiciones deportivas, pidió al ente organizador que cambiara la representación de Tailandia por la argentina al lado de su nombre, resaltando así su arraigado sentimiento de pertenencia.