TRASCENDENCIA
Diego Tuñón, el ex de Sofía Gala que eligió mantener un perfil bajo: a qué se dedica
La incursión de Helena Tuñón en el ámbito televisivo ha vuelto a suscitar curiosidad en torno a la figura de su padre. Diego Tuñón, con 58 años y una trayectoria musical vasta, ha optado por cultivar una imagen pública discreta, lejos de los reflectores de los medios de espectáculos. Esta elección contrasta con las decisiones tomadas en ciertos momentos de su vida, específicamente durante su relación con Sofía Gala Castiglione, donde pasó a formar parte inadvertidamente del circuito mediático.
Tuñón, célebre por su rol como tecladista y miembro fundador de Babasónicos, continúa sumido en el mundo musical, una pasión que no ha hecho más que crecer con el tiempo. Su vinculación con la música viene de tiempos remotos. Durante la década de los ochenta, estableció vínculos fundamentales con colaboradores artísticos que, al tiempo, dieron forma al grupo Babasónicos, distinguiéndose por influir en la textura y el sonido de albums icónicos como 'Jessico' e 'Infame'. Formó parte de proyectos que llevaron su música más allá de las fronteras argentinas, logrando una repercusión notable en América Latina, Estados Unidos, y Europa.
Aunque su historia de amor con Sofía Gala fue un episodio muy publicitado de su vida, culminando en el nacimiento de Helena en 2008 y terminando en una separación amistosa en 2010, Diego ha preferido mantenerse enfocado en su arte. Su trabajo fuera de Babasónicos lo ha mantenido latente dentro de la escena musical; sus colaboraciones con reconocidos exponentes como Daniel Melero y Carca, y su intervención en bandas sonoras, han sido testimonio de su constante búsqueda creativa.
Interesantemente, Diego lleva en su linaje una chispazo de historia literaria y compromiso social. Su abuelo, Raúl González Tuñón, dejó una huella en el ámbito literario, estableciendo puentes entre importantes movimientos del siglo XX. Sin embargo, Diego eligió un camino un tanto distanciado del París literario para clavar su bandera en el terreno del rock. A lo largo de los años, ha podido evitar aquellos arquetipos de la polémica y conserva su privacidad al tope de sus prioridades, capacidad que lo ha ubicado en una posición única dentro de la escena musical.
Hoy, a pesar de que el nombre Tuñón resuena nuevamente gracias al talento de su hija, Diego reafirma su lugar pacífico alejado de controversias. La actividad sigue concentrada en composiciones innovativas mientras fortalece la herencia artística desde los bastidores. Esta capacidad única para evolucionar dentro de su elemento musical, es, finalmente, donde prevalece su interés, resguardando su esencia de los amantes del escándalo público.