¡Suspendan la hamburgueseada! En la 22, detectaron que llevaba 45 kilos de hamburguesas sin los permisos obligatorios
Un control vehicular de rutina en la Ruta Nacional 22 arrojó resultados sorpresivos este fin de semana al descubrirse el traslado irregular de una importante cantidad de alimentos perecederos. El operativo conjunto entre la Policía de Río Negro y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), destinado a verificar el cumplimiento de las normativas vigentes, culminó con el decomiso de casi medio centenar de kilos de productos cárnicos que representaban un potencial riesgo para los consumidores de la región.
La intervención se originó cuando las autoridades detuvieron la marcha de un utilitario tipo Fiorino para solicitar la documentación habitual. Al inspeccionar el sector de carga, descubrieron que el conductor transportaba aproximadamente 45 kilos de hamburguesas. Tras realizar las primeras verificaciones, el personal constató que el rodado no contaba con la habilitación exigida para funcionar como transporte de sustancias alimenticias.
Sumado a la falta de permisos del vehículo quese dirigia desdde General Roca a Enrique Godoy, el conductor tampoco poseía la documentación sanitaria obligatoria que respaldara la procedencia, trazabilidad y estado de los productos. Las autoridades remarcaron que el cumplimiento de estos requisitos es fundamental, especialmente cuando se trata de carne fresca, ya que son los únicos avales que garantizan las condiciones específicas de manipulación y el correcto mantenimiento de la cadena de frío.
Los inspectores labraron la correspondiente acta de infracción y dispusieron el decomiso preventivo y total de la mercadería, evitando así que ingresara al circuito comercial y llegara a la mesa de los vecinos.
Todo este despliegue, coordinado entre efectivos de la Policía de Río Negro y el personal del Senasa, se llevó a cabo durante un control apostado sobre la traza de la Ruta Nacional 22. Según se informó de manera oficial, las hamburguesas incautadas quedaron a entera disposición del organismo sanitario, el cual será el encargado de proceder con su posterior destrucción bajo los estrictos protocolos establecidos para proteger la salud pública.