2026-08-07

Entre mitos, miedos y acompañamiento: cómo viven la lactancia materna las madres de Barrio Nuevo

Mitos, dudas y culpa aparecen con frecuencia al momento de amamantar. En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, profesionales del CAPS de Barrio Nuevo contaron cómo acompañan a las madres.

La lactancia materna está atravesada por dudas y mitos que pueden generar inseguridad en las madres, especialmente durante los primeros meses. Desde el CAPS de Barrio Nuevo conocen de cerca esas inquietudes y trabajan codo a codo para acompañar a las mujeres, brindar información y, sobre todo, evitar que las dificultades se conviertan en culpa.

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Como parte de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el equipo de salud del centro contó cómo trabajan estas inquietudes y puso el foco en una cuestión que consideran fundamental: promover la lactancia sin convertirla en una fuente de culpa o presión para las madres.

La obstetra, Florencia Ponce y las técnicas en agentes sanitarias y promotoras de salud: Mirta Pranao y Lourdes Espinoza trabajan con embarazadas y madres en talleres donde la lactancia es uno de los temas que más preguntas genera. 

Las profesionales de salud que acompañan y brindan asesoramiento a las mujeres embarazadas que llegan al Caps  de Barrio Nuevo. Foto: Tania Domenicucci

 

En diálogo con ANRoca comentaron que las preocupaciones que más se repiten, especialmente entre quienes atraviesan su primera maternidad, es el temor de que la leche materna no sea suficiente para alimentar al bebé. “No le va a satisfacer”, “no lo llena”, “no le engorda” son algunas de las ideas que, según explicaron las profesionales, suelen aparecer en los talleres.

Frente a esas dudas, el equipo trabaja sobre la información y busca desarmar algunos de esos mitos, pero también plantea una mirada que va más allá de la alimentación:  las emociones de la madre y la presión que muchas veces atraviesa durante el embarazo y después del nacimiento.

“No todas las mamás pueden dar la teta y por eso no tienen que sentirse mal. No soy una mala mamá, no va a crecer sano: eso es mentira”, explicaron. 

En el centro de salud brindan talleres para embarazadas donde abordan distintas miradas. Foto: Tania Domenicucci


Para el equipo de profesiones, el vínculo entre la madre y el bebé no se reduce a la lactancia.  “Hay personas que no pueden dar la teta y por eso no tienen que sentirse mal”, remarcaron. Y agregaron que una madre  puede generar esa conexión de distintas maneras. 

“Nos parece mucho más saludable una madre que esté bien y dándole mucho amor a su bebé con una mamadera, a que una madre no pueda y no esté bien psíquicamente y mentalmente”, plantearon.

La aclaración no implica dejar de promover la lactancia. Por el contrario, el equipo sostiene que sus beneficios son múltiples y que su tarea es acompañar a las mujeres que desean amamantar, pero también contemplar las situaciones particulares.

Otro de los puntos que trabajan desde el CAPS es que algunas dificultades no necesariamente significan que una madre no produzca leche. En determinados casos, explicaron, puede haber problemas vinculados con la técnica de amamantamiento. Por eso, el acompañamiento comienza incluso durante el embarazo y continúa después del nacimiento, no sólo en los talleres sino en la atención diaria. 

La familia también forma parte de la lactancia

Pero la red no termina en los profesionales. Para el equipo del CAPS, la familia tiene un papel importante en un proceso que puede ser especialmente demandante para una mujer que acaba de tener un hijo. “Siempre generar la comprensión tanto de la familia como del centro de salud y que la persona, la mamá, se sienta que no está sola”, remarcaron.

“Cuando uno va a parir está sensible. Los vínculos se transforman durante el embarazo y post embarazo”, mencionaron. Y sumaron que, cuando una mujer vuelve a su casa “donde ya tenés más niños demandantes, donde no tenés una red de contención, a veces se hace difícil dar la teta”.

Por eso, el acompañamiento que proponen no se limita a enseñar una técnica. También implica que la mujer tenga un espacio donde pueda decir que algo le cuesta, que está cansada o que necesita ayuda.

Beneficios, mitos y una mirada más amplia

En los talleres también se habla de los beneficios de la lactancia materna. Las profesionales explicaron que la leche aporta anticuerpos y contribuye a la protección del bebé, además de señalar que durante los primeros seis meses puede constituir la alimentación exclusiva.

También destacaron que tiene beneficios para la madre y que representa, desde el punto de vista económico, una forma de alimentación que no requiere comprar fórmula. Sin embargo, la información vuelve a encontrarse con los mitos que escuchan cotidianamente.

Todos los años realizan charlas en los CECIS junto a las familias. 

Para el equipo de salud, desarmar esas creencias es importante, pero también lo es evitar que la promoción de la lactancia termine transformándose en otra forma de juzgar a las mujeres.

“Muchas veces a las mujeres estamos constantemente juzgadas por todo: si amamantamos o no amamantamos, si parimos por vía vaginal o parimos por cesárea”, reflexionaron. 

El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026 es “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona”. Y justamente esa última parte es la que las profesionales rescatan como una síntesis de su trabajo.



En el CAPS de Barrio Nuevo, ese acompañamiento empieza incluso antes del nacimiento, a través de los talleres de embarazo o los controles como también las recorridas a pie que realizan las agentes sanitarias . Allí las mujeres pueden hacer preguntas, compartir experiencias y, con el tiempo, construir un vínculo de confianza con el equipo.

"No solamente hacemos un control de embarazo donde pedimos estudios, medimos panzas y esto, sino que tratamos de llegar un poco más, porque ese es el objetivo del CAPS, un centro de salud que está disponible para la comunidad", resaltaron. 

Esa misma mirada atraviesa el trabajo con la lactancia. Promoverla, brindar información y ayudar a resolver dificultades, pero también entender cuándo una mujer necesita otro tipo de acompañamiento.

Porque, en definitiva, detrás de la pregunta sobre si la leche alcanza o si el bebé se alimenta bien también hay una madre con preocupaciones: ¿lo estaré haciendo bien?, ¿qué pasa si no puedo?, ¿voy a ser una buena mamá?

Y allí es donde el equipo de Barrio Nuevo busca poner el foco: que la lactancia pueda ser una experiencia acompañada y que las dificultades no se transformen en un manto de culpa.

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