REGRESO
La reaparición de Chiche Gelblung después de su internación que emocionó a todos
La aparición de Chiche Gelblung en la pantalla luego de un periodo de intensa preocupación médica ha significado no solo un alivio para sus seguidores, sino también una demostración de su devoción inquebrantable por su trabajo. Con 82 años, Gelblung optó por regresar a sus funciones televisivas a pocos días de recibir el alta médica, tras un período que, para cualquier otra persona, podría considerarse como motivo suficiente para tomarse un descanso prolongado.
La salud del reconocido periodista estuvo en jaque tras una serie de complicaciones graves. Todo se originó a partir de una trombosis en un tobillo, que unida a una desafortunada caída en su hogar, propició el desarrollo de una infección que se agravó en una peligrosa gangrena. Esta situación crítica requirió una intervención quirúrgica de carácter vascular, donde se le colocaron dos stents para mejorar la circulación y prevenir una posible amputación de la pierna. Cuando parecía haber superado este capítulo, una nueva emergencia de salud lo internó nuevamente debido a problemas respiratorios.
El regreso al estudio ocurrió un domingo, el día marcaba un nuevo comienzo para Gelblung. En pleno programa, compartió el momento con Guido Záffora. Frente a la sorpresa del ritmo intenso de trabajo que ha retomado, Záffora no dudó en señalar el fervor renovado con el que Chiche se ha reincorporado a sus actividades cotidianas. “El trabajo es parte de la terapia”, confesó el periodista, dejando claro que su motivación va más allá de una simple responsabilidad laboral.
Gelblung siempre ha defendido la importancia del quehacer diario en su vida. En numerosas ocasiones, había postulado que mantenerse en actividad es un instrumento vital para llevar adelante la recuperación. A modo de ilustración, no dudó en recordar la disciplina de Moria Casán en este aspecto. "Mirá, Moria se levanta a las seis y media de la mañana todos los días. Y es una estrella", señaló, haciendo hincapié en que el amor por el trabajo trasciende el brillo del espectáculo.
A Záffora, que intentó colocarlo en la cúspide del estrellato, Chiche Gelblung respondió con humilde sinceridad: “No, yo no soy una estrella, pero me levanto temprano también, salgo a laburar”. Este testimonio no solo ratifica su compromiso, sino que también es un poderoso mensaje sobre la resiliencia y el valor de mantenerse fiel a uno mismo, especialmente después de enfrentar desafíos sustanciales en términos de salud.