¿Qué pasó con las picadas de motos tras la muerte de Jairo Lavacara en Guerrico?
Las picadas de moto volvieron a generar preocupación tras la muerte de Jairo Lavacara, un joven de 19 años que habría participado en Guerrico de estas carreras ilegales. Si bien el caso se sigue investigando en la Justicia, desde la Unidad Regional Segunda, se viene trabajando de forma articulada para prevenir estos delitos.
El siniestro que le costó la vida al motociclista ocurrió en la intersección de Ruta Nacional 22 y calle Namuncurá en Guerrico, el escenario de una competencia ilegal que se habría organizado en redes sociales y que llevaría varias jornadas realizándose.
Ante la preocupante problemática y la conducción temeraria de motocicletas en distintos puntos, las fuerzas de seguridad han intensificado la presencia estratégica en arterias rurales, accesos a la ciudad para disuadir este tipo de conductas de alto riesgo.
El Comisario Mayor José Eliseo González, jefe de la Unidad Regional Segunda de Policía con sede en Roca, detalló el despliegue operativo que se viene implementando de manera continua en la jurisdicción. Según explicó la autoridad policial, la labor se focaliza principalmente en neutralizar las maniobras indebidas de motociclistas que ponen en peligro tanto sus propias vidas como la de terceros.
El referente policial hizo referencia a los antecedentes que impulsaron el fortalecimiento de estos controles en sectores clave, recordando que la investigación judicial continúa en curso respecto a los episodios más graves registrados en la zona.
«Hace un tiempo tuvimos este hecho trágico donde este joven pierde la vida que está todo en investigación. La teoría nos indica es que él estaba dentro de un grupo que hacía maniobras indebidas en un lugar que no está habilitado. Nosotros lo que hicimos fue una serie de refuerzos en esos lugares donde tenemos conocimiento a raíz de llamados o de la tarea propia de inteligencia policial que se ha hecho», remarcó el jefe regional.
Presencia territorial y trabajo interinstitucional
Los esquemas de control se configuran de forma fija y móvil en horarios estratégicos —especialmente durante los fines de semana por la tarde y noche—, abarcando no solo zonas céntricas sino también trayectos rurales y corredores hacia la costa del río. Los procedimientos incluyen la identificación de personas, la verificación física de rodados y la fiscalización del cumplimiento de la normativa de tránsito vigente.
«Tenemos una presencia policial fija y móvil, se diagraman operativos para interceptar este tipo de vehículos e identificar a las personas en distintos horarios. Lo hacemos juntamente con el cuerpo de inspectores de la Municipalidad, que por ahí ellos tienen el poder de policía en cuanto a la retención si encuentran alguna motocicleta o algún conductor que no esté habilitado para la conducción, y ellos pueden aplicar las multas y el secuestro si así lo amerita la reglamentación», puntualizó González.
Adicionalmente, las tareas de fiscalización incorporan a la Sección Canina para la detección de estupefacientes y al personal especializado de la Planta de Verificación Automotor de la Policía de Río Negro, respaldados por herramientas tecnológicas para corroborar el estado dominial de los vehículos.
«También tenemos la tecnología, en este caso las apps que tiene habilitada la Policía de Río Negro en cuanto a la verificación de vehículos robados a través de patentes y a través de informes de dominio», agregó la autoridad policial.
Geolocalización de patrullajes y tecnología 911
Al ser consultado sobre los puntos específicos donde se focalizan los controles, González explicó que los grupos que realizan estas actividades tienden a modificar sus lugares de encuentro de forma dinámica según la época del año y las condiciones climáticas. No obstante, se mantiene una vigilancia permanente sobre zonas emblemáticas como el Canalito, las calles rurales que unen Roca con Allen, los caminos de acceso al río y el sector de la Barda Norte.
Asimismo, el jefe de la Unidad Regional Segunda resaltó que los monitoreos a través del sistema Río Negro Emergencias 911 juegan un rol preponderante, anticipando además la incorporación de nuevos equipamientos de videovigilancia diseñados para reforzar la cobertura en los puntos más sensibles de la ciudad.
Cómo sigue la investigación judicial
La Justicia avanza con la investigación del trágico accidente que cobró la vida de Jairo Agustín Lavacara, tras impactar su motocicleta Honda Twister contra una camioneta Volkswagen Tiguan en la zona rural de Contralmirante Guerrico.
El hecho ocurrió en la intersección de la Ruta Nacional 22 y la calle Ceferino Namuncurá, en un sector donde presuntamente se llevaban a cabo carreras clandestinas de motos. Según la hipótesis planteada por la fiscalía descentralizada de Allen, el conductor del vehículo mayor, un joven de 22 años domiciliado en Neuquén, realizaba una maniobra de giro en "U" de manera antirreglamentaria e intempestiva sobre la banquina al momento de interponerse en la trayectoria del motociclista.
El caso avanza bajo la carátula de homicidio culposo, delito por el cual el Ministerio Público Fiscal ya formuló cargos de forma oficial contra el automovilista implicado. Si bien el imputado recuperó la libertad tras la audiencia correspondiente, la investigación judicial continúa plenamente en proceso.