Las calles de los barrios del norte vuelven a quedar bajo el barro por las lluvias
Mientras gran parte de la atención suele concentrarse en las calles anegadas del centro de General Roca, la realidad en los barrios del norte vuelve a mostrar un panorama mucho más complejo.
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En una recorrida realizada por ANR en J.J. Gómez, Alta Barda, Barrio Nuevo, Fiske Menuco y Noroeste, se repitió una misma postal, calles de tierra convertidas en verdaderos barriales, enormes lagunas de agua y vecinos que deben ingeniárselas para poder salir de sus casas.
En todos los sectores visitados, la falta de pavimento hace que las precipitaciones compliquen aún más la circulación y en algunos casos, motos y autos deben avanzar a muy baja velocidad para evitar romperse al caer en pozos ocultos por el agua, mientras que quienes caminan encuentran prácticamente imposible cruzar algunas esquinas sin embarrarse.
En Barrio Nuevo, una vecina resumió el problema que enfrentan a diario cada vez que llueve. "Es muy difícil por el barro y los pozos, hay días que directamente se vuelve imposible salir o caminar", contó a ANR.
La situación se repite en varias calles del barrio, donde el agua permanece durante varios días después de las precipitaciones y transforma la calzada en una sucesión de charcos y sectores intransitables. Otro de los barrios donde las lluvias dejaron importantes complicaciones fue Noroeste, allí, Alexis, un vecino de la zona, explicó que algunos sectores quedan completamente cubiertos por el agua.
"La verdad que por Cipolletti y Aníbal Troilo por ahora se puede pasar, pero se inunda muy mal, parece un río, directamente no se puede cruzar", describió. Además, señaló que las personas mayores son quienes más sufren las consecuencias. "A la gente grande le cuesta muchísimo, acá ponemos ladrillos para poder cruzar caminando, pero después sí o sí tenés que pasar en auto", relató.
La recorrida realizada por ANR volvió a reflejar una situación que los vecinos denuncian desde hace tiempo. En distintos barrios del norte, las lluvias no solo generan grandes acumulaciones de agua, sino que también dejan al descubierto el deterioro de las calles de tierra, donde los pozos se vuelven prácticamente invisibles bajo el agua.
Días atrás, vecinos de Quinta 25 también habían contado a este medio que debieron arrojar arena para intentar rellenar los sectores más dañados, mientras que comerciantes de Fiske Menuco advirtieron que muchas veces es imposible distinguir dónde termina el barro y dónde comienza un pozo.
Frente a la falta de soluciones inmediatas, muchos vecinos recurren a alternativas improvisadas para poder cruzar las calles. En varios sectores de Barrio Noroeste, por ejemplo, colocaron ladrillos sobre el barro para formar pequeños senderos que les permitan caminar sin hundirse en el agua. Sin embargo, la solución apenas alcanza para cruzar algunos metros y no resuelve el problema de fondo. "Ponemos ladrillos para pasar caminando, pero después sí o sí tenés que salir en auto", contó Alexis, uno de los vecinos consultados por ANR.
En varios de los barrios recorridos, muchos cnductores optaron por modificar sus recorridos habituales para evitar las calles más afectadas. Sin embargo, en sectores donde todas las arterias son de tierra, las alternativas prácticamente no existen y la única opción es avanzar lentamente para evitar daños en los vehículos.
Mientras continúen las precipitaciones pronosticadas para la región, los vecinos temen que las complicaciones persistan y que la circulación siga siendo uno de los principales problemas para quienes viven en los barrios del norte de General Roca.