Detuvieron a un joven armado durante los festejos por el triunfo de Argentina
Lo que debía ser una fiesta popular por el triunfo del seleccionado nacional estuvo a punto de convertirse en un escenario de extrema gravedad.
Un importante y rápido operativo policial culminó con la detención de un joven de 24 años que se paseaba entre la multitud armado: llevaba dos pistolas cargadas y decenas de municiones listas para ser detonadas.
La secuencia se originó a partir de una alerta a las fuerzas de seguridad por un confuso episodio violento, en el cual una persona había resultado herida con un arma blanca. A partir de las descripciones recabadas por los primeros efectivos en intervenir, el personal policial desplegó un operativo cerrojo en las inmediaciones para dar con el presunto involucrado.
A los pocos minutos, los uniformados lograron interceptar a un sujeto cuyas características físicas y de vestimenta coincidían plenamente con la información brindada por testigos. Lejos de colaborar con la identificación, el sospechoso adoptó una actitud sumamente hostil, intentó entorpecer el accionar policial y hasta proporcionó datos personales falsos para despistarlos.
Frente a este escenario de resistencia, los policías procedieron a reducirlo y realizarle un cacheo preventivo de seguridad. Fue en ese preciso momento cuando descubrieron el peligroso armamento que escondía: dentro de una riñonera portaba una pistola calibre 9 milímetros (con un cargador de 14 cartuchos) y otra calibre .380 (con ocho proyectiles). Ambas armas de fuego se encontraban cargadas y aptas para disparar.
Sumado a las armas, los agentes de seguridad incautaron un cargador adicional que contenía otros nueve cartuchos, elevando el recuento total de municiones secuestradas a 31. Todo el material fue debidamente resguardado por el personal del Gabinete de Criminalística, que trabajó en el lugar para avanzar con las pericias de rigor.
Tras tomar conocimiento de la gravedad del hecho, ocurrido en plena zona de festejos de la ciudad de Cipolletti, la Fiscalía de turno ordenó que el joven permanezca alojado en los calabozos. Quedó formalmente detenido e imputado por el delito de "tenencia y portación ilegal de arma de fuego en flagrancia".
De esta manera, el despliegue policial logró retirar de circulación dos armas letales en medio de la euforia masiva, desactivando un riesgo altísimo para todos los vecinos que se encontraban celebrando.