La Policía reforzará controles en la zona norte y pondrá el foco en motos y deliveries
La zona norte de Roca quedó bajo observación especial de la Policía de Río Negro, que reforzará los controles en ese sector y pondrá especial atención en la circulación de motos y determinados movimientos vinculados a servicios de mensajería y reparto. Según explicaron desde la fuerza, buscan comprender nuevas modalidades que podrían estar relacionadas con la comercialización de estupefacientes.
En diálogo con este medio, el jefe de la Regional Segunda, Eliseo González, explicó que el análisis surge del trabajo territorial y de los registros de denuncias e intervenciones que vienen acumulando durante los últimos meses. Según detalló, en ese sector comenzaron a detectar movimientos que consideran atípicos y una dinámica que obliga a reforzar tareas preventivas para responder a las inquietudes de los vecinos.
Según indicó González, en distintos procedimientos detectaron presencia de motos provenientes de Neuquén y advirtió que también comenzaron a observar con mayor atención determinados movimientos nocturnos vinculados a servicios de mensajería y reparto que podrían estar relacionados con la venta de estupefacientes.
En ese contexto, aclaró que el objetivo no es controlar la actividad comercial "ni perseguir trabajadores, sino comprender qué ocurre en determinados horarios y recorridos". Explicó que los controles apuntarán a conocer origen, destino y tipo de traslado que se realiza, especialmente porque consideran que algunas modalidades vinculadas al narcomenudeo y la comercialización mediante redes sociales utilizan sistemas de entrega para concretar operaciones.
El área señalada, luego de un trabajo de la Brigada de Investigaciones, comprende principalmente el sector delimitado por calles Rosario de Santa Fe, Evita, Jorge Newbery y Maipú, incluyendo sectores cercanos de las 250 Viviendas y la jurisdicción de la Comisaría 21.
Para eso, desde la Policía afirmaron que trabajarán con operativos móviles y despliegues variables según el momento del día. La estrategia, explicó González, consistirá en identificar primero en qué franja horaria se concentran los conflictos y reforzar allí la presencia con recursos de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA), el COER y las comisarías jurisdiccionales.
De acuerdo al análisis realizado durante las últimas semanas, muchas de las intervenciones recientes se concentran entre las 16 y las 20, un horario que coincide con el cierre de comercios y una mayor circulación barrial. En esos momentos se instalan controles temporarios sobre calles troncales y luego se desplazan hacia otros puntos para mantener una presencia dinámica.
Pero la preocupación de la Policía no se limita a esos movimientos. González señaló que buena parte de las intervenciones que realizan en la zona tienen origen en conflictos cotidianos que terminan escalando y demandan la presencia de efectivos.
"Hay diferencias por cuestiones familiares, deportivas, discusiones entre vecinos, problemas por conexiones clandestinas o por animales. Todo eso termina siendo un caldo de cultivo que muchas veces está atravesado por consumos", describió el comisario. Durante la entrevista también expresó preocupación por situaciones que atraviesan a chicos y adolescentes.
Consultado sobre escenas de consumo problemático en edades cada vez más tempranas, reconoció que se trata de una realidad que impacta incluso en quienes trabajan diariamente en prevención. "Duele mucho, uno como papá no puede no sentirse afectado", sostuvo, y remarcó que entiende que la respuesta debe combinar el trabajo policial con una intervención articulada entre Salud, asistencia social, Educación y organismos comunitarios.
Desde la Policía, además, remarcaron que uno de los ejes centrales sigue siendo el acompañamiento de los vecinos a través de las denuncias formales, una herramienta que consideran clave para abrir investigaciones, orientar recursos y habilitar intervenciones judiciales.