ANÉCDOTA
La inesperada oferta de Cris Morena a Mario Pergolini para participar de Floricienta
El mundo del espectáculo está lleno de anécdotas sorpresivas y decisiones insólitas, pero pocas veces los espectadores tienen la oportunidad de conocer los insospechados detalles detrás de un final de temporada tan icónico como el de la primera entrega de Floricienta. En esta ocasión, el referente de medios Mario Pergolini reveló uno de esos secretos más inusuales: el porqué detrás de su breve aparición en la famosa serie juvenil creada por Cris Morena.
Durante un episodio del programa de radio Otro Día Perdido, Pergolini compartió con su audiencia una historia inédita que hasta el momento nunca había salido a la luz. "¿Vos sabés por qué yo acepté ese papel?" cuestionó al aire, introduciendo con pique de intriga una narración cargada de nostalgia y humor. Su anuncio no solo paró orejas sino que prometió desentrañar una confidencia indirectamente ligada a una de las consolas de videojugos más icónicas: la PlayStation.
Corría el año 2004 cuando la relación entre Pergolini y la renombrada productora Cris Morena no se describía precisamente como cercana. Comparando con ciertos desafíos creativos, incluso podría llamarse tensa. No obstante, el final de temporada de Floricienta suponía un momento cumbre y se requería de una colaboración especial.
La negociación, hoy desvelada, no consistió en grandes sumas de dinero o contratos extensos. Pregolini, con notable sinceridad y aún entre bromas, confesó la verdadera razón detrás de su participación especial: "Me compró mi primera PlayStation." Las risas no tardaron en surgir entre los presentes, quedando claro que el mítico dispositivo de videojuegos fue clave en su toma de decisión.
El personaje que encarnó fue nada menos que el mismísimo Dios en una peculiar escena post-mortem junto al protagonista de la tira, Juan Gil Navarro en su rol de Federico Fritzenwalden. Mario rememoraba con afecto pero también con cierto sonrojo cómo aquel regalo algo inusual resultó ser el motor definitivo para involucrarse en la producción. "No me digas nada, yo te doy esto si lo hacés", habría sido la frase de Morena, a la cual respondió con emoción inmediata al ver la consola: "Sí, lo quiero hacer".
Al revisitar su actuación, Pergolini admite que aunque le causa cierta risa, también guarda algo de vergüenza por ver su desempeño como el divino celestial en un ámbito que no era el suyo. Pero más allá de los sentimientos encontrados y auto-engañados tropiezos actorales, sin duda este singular episodio recuerda al público que detrás de las cámaras, las decisiones que llevan a memorables momentos de ficción pueden encontrarse en detalles tan triviales como un popular gadget de entretenimiento.