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El error que casi todos cometemos en invierno: limpiar no siempre significa desinfectar
En esta época solemos preocuparnos por abrigarnos más, ventilar menos los ambientes y pasar más tiempo en espacios cerrados, pero hay un aspecto fundamental que muchas veces pasa desapercibido: la correcta desinfección de los lugares donde vivimos y trabajamos.
Según especialistas en higiene y salud ambiental, durante el invierno pasamos gran parte del día en espacios cerrados, una situación que favorece la circulación de virus y bacterias si no se mantienen adecuadas condiciones de limpieza y ventilación.
Uno de los errores más comunes es pensar que limpiar y desinfectar son exactamente lo mismo. Sin embargo, se trata de dos acciones diferentes y complementarias. La limpieza elimina suciedad visible, polvo y residuos, mientras que la desinfección reduce significativamente la presencia de microorganismos que pueden provocar enfermedades.
¿Dónde se esconden los gérmenes que más tocamos?
Muchas veces prestamos atención a los pisos o las superficies más visibles, pero los puntos de mayor contacto suelen ser los que acumulan más microorganismos. Picaportes, interruptores de luz, teléfonos, teclados, escritorios, mostradores, mesas de reunión, controles remotos y baños son algunos de los lugares que deberían recibir una atención especial durante esta época del año.
En empresas, comercios, escuelas, oficinas y espacios de atención al público, una correcta rutina de higiene puede ayudar a reducir la propagación de enfermedades respiratorias y contribuir a disminuir el ausentismo laboral.
Además de utilizar productos adecuados para cada superficie, los especialistas recomiendan respetar los tiempos de acción de los desinfectantes y reforzar la ventilación diaria de los ambientes, incluso durante los días más fríos. Abrir ventanas algunos minutos al día puede generar una mejora significativa en la calidad del aire interior.
La importancia de la prevención
Con frecuencia las medidas de higiene se intensifican cuando ya existen casos de gripe o enfermedades respiratorias dentro de un hogar o una organización. Sin embargo, la prevención suele ser mucho más efectiva que la reacción.
Mantener rutinas regulares de limpieza y desinfección permite reducir riesgos antes de que aparezcan los problemas, generando espacios más saludables para trabajadores, clientes, alumnos y familias.
La llegada del invierno es una buena oportunidad para revisar hábitos cotidianos y reforzar aquellas prácticas que ayudan a proteger la salud de todos. Después de todo, pequeñas acciones realizadas de manera constante pueden tener un impacto muy importante en el bienestar general.
La prevención sigue siendo una de las herramientas más efectivas y accesibles para cuidar la salud. Un ambiente limpio y correctamente desinfectado puede marcar una gran diferencia durante la temporada de enfermedades respiratorias.
Nota elaborada con el asesoramiento de Distribuidora Abundancia, empresa especializada en productos de limpieza e higiene para hogares, comercios e industrias del Alto Valle.