TRIBUTO
La emotiva carta de Fito Páez para despedir al Indio Solari: “La muerte de un chamán”
La muerte de Carlos "Indio" Solari continúa generando repercusiones en todos los ámbitos de la cultura argentina. Mientras miles de fanáticos lo despiden con homenajes, recuerdos y mensajes en redes sociales, una de las despedidas más emotivas de las últimas horas fue la de Fito Páez, quien eligió expresarse a través de una profunda carta publicada en Instagram.
Lejos de los mensajes breves o protocolares, el artista rosarino escribió una reflexión cargada de simbolismo para describir el impacto que dejó la partida del ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En sus palabras, Fito comparó a Solari con un cacique capaz de conducir a una comunidad y sostuvo que su ausencia deja una sensación de vacío imposible de dimensionar.
Lejos de los mensajes breves o protocolares, el artista rosarino escribió una reflexión cargada de simbolismo para describir el impacto que dejó la partida del ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. "Chau Indio. Se fue el líder de una de las más importantes tribus argentinas", comenzó el texto.
A continuación, desarrolló una imagen sobre el rol que ocupaba Solari dentro de la cultura popular: "Cuando muere un cacique, un jefe, un líder, una comunidad entra en estado de shock. La muerte de un chamán de esta naturaleza, la de un líder que intentó iluminar a su comunidad, produce un inmenso vacío". Para reforzar esa idea, agregó una cita de Charles Bukowski: "Todas las muertes son tristes".
Páez también destacó la dimensión artística y humana del cantante. "El Indio fue un ser magnético y de un profundo carisma", escribió, al tiempo que remarcó la influencia que ejerció sobre varias generaciones de seguidores y músicos.
Sin embargo, uno de los pasajes más llamativos de la carta fue el recuerdo de un encuentro personal que mantuvo con Solari a fines de 1988 en los camarines de Cemento. Allí, según relató, el Indio se acercó para hablarle de una canción que él sentía que había sido injustamente tratada por su propio autor.
"Me aleccionó como un hermano mayor sobre una canción que él consideraba que yo había maltratado públicamente", recordó Páez. Y profundizó: "Recuerdo esta escena como la irrupción de un desconocido revelándome suavemente una dura verdad de mi vida".
El rosarino explicó además el efecto que tuvo aquella conversación en su recorrido artístico. "Nunca más pude escuchar esa canción de la misma manera. Entendí que allí había venido a ofrecer mi corazón", confesó, al revelar cómo aquella observación modificó para siempre su percepción sobre esa obra.
En el tramo final de la despedida, Fito volvió a poner el foco en la dimensión colectiva de la pérdida. "Se fue uno de nuestro bando: la convulsionada, salvaje y siempre exótica e imprevisible cultura rock", escribió.
Finalmente, cerró el mensaje con una despedida cargada de afecto: "Abrazo a familiares, amigos y a toda su comunidad". Con esas palabras, el músico resumió el sentimiento que atraviesa hoy a buena parte de la escena artística argentina ante la pérdida de una figura irrepetible.