“Las Tejedoras del Andén”: el grupo solidario de Stefenelli que confecciona frazadas para quienes más lo necesitan
Lo que comenzó como una propuesta solidaria para confeccionar frazadas terminó convirtiéndose en un espacio de encuentro, escucha y ayuda comunitaria. En Stefenelli, un grupo de mujeres impulsó “Frazadas Solidarias”, una iniciativa que ya permitió confeccionar 16 mantas destinadas a personas e instituciones que las necesiten y que ahora suma nuevas manos bajo un nombre propio: “Las Tejedoras del Andén”.
El proyecto nació a partir del taller de tejidos en telares de oficio que brinda Vanesa Saenz en la biblioteca Casa de Amigos de Stefenelli. La respuesta de la comunidad fue tal que la propuesta inicial de reunir cuadrados de lana para armar frazadas creció rápidamente y se transformó en encuentros colectivos de tejido.
“Es una linda locura, la campaña va a durar todo el año y en cada edición de la Feria del Andén vamos a estar tejiendo. Todos los que quieran participar son bienvenidos”, contó Saenz a ANRoca sobre una iniciativa que comenzó de forma espontánea y hoy ya reúne a vecinas con un objetivo común: generar abrigo para otros.
Según explicó, las primeras 16 frazadas confeccionadas ya tienen destino definido, mientras continúan sumando materiales, manos y voluntades para sostener el proyecto durante el invierno.
La propuesta tiene además una fuerte impronta comunitaria. Este sábado 6 de junio, durante una nueva edición de la Feria del Andén, las mantas serán exhibidas y el grupo volverá a reunirse para continuar tejiendo entre las 11 y las 18 en el SUM de la biblioteca Casa de Amigos, ubicada en Vintter y Rochdale. La convocatoria permanece abierta a toda la comunidad: quienes quieran participar pueden acercarse.
“El sábado lo que vayamos tejiendo se va a donar a personas que lo necesiten. También vamos a juntar alimentos no perecederos para entregar a la capilla del barrio Malvinas y ellos los distribuirán a quienes consideren”, explicó Vanesa.
La impulsora del proyecto relató que la idea surgió por iniciativa propia, aunque rápidamente se fueron sumando integrantes de la Feria del Andén y la comisión de la biblioteca Casa de Amigos, lo que permitió darle continuidad a la propuesta.
Para Saenz, el proyecto también está atravesado por una mirada social construida desde su experiencia personal. El año pasado realizó una diplomatura en economía social, popular y solidaria en la Universidad Nacional de Río Negro, formación que terminó de darle impulso a la idea.
“Algo que me dejó esa experiencia es que hay personas que pueden necesitar de lo que hago aun siendo anónimos. Yo enseño en mi taller cómo hacer del tejido una salida laboral, pero sabiendo que también podemos abrigar al otro”, expresó.
Pero además del objetivo solidario, quienes participan encuentran un espacio de contención y encuentro. Entre mates, café y tortas fritas, las reuniones también se transforman en momentos para compartir historias y experiencias. “La empatía, el escucharse, reunirnos para pensar en el otro es maravilloso porque también es una manera de pensar en nosotras”, reflexionó Vanesa.
En cada encuentro, explicó, cada participante aporta desde lo que sabe o puede: algunas llegan con cuadrados tejidos, otras con lana donada y muchas, simplemente, con ganas de compartir.
“Ahí se hace la magia. Se trata de vivir, de no estar tan pendientes de la tecnología o los problemas, sino de conectarse con una misma, con las emociones”, sostuvo.
El taller de tejido que coordina Saenz funciona todos los jueves en la biblioteca Casa de Amigos, mientras que desde ahora las reuniones de Las Tejedoras del Andén también se realizarán una vez por mes durante la Feria del Andén, con el objetivo de seguir sumando abrigo frente al invierno: una puntada a la vez.