PROTESTA
Qué dijo Leticia Brédice cuando se metió en un móvil de TN en la marcha de Ni Una Menos
En momentos en que las calles de Buenos Aires se llenaban de consignas, cánticos y el paso firme de miles de personas, un episodio en la cobertura mediática llamó la atención de todos quienes seguían la marcha de Ni Una Menos desde sus hogares. No fue una aparición casual sino una intromisión cargada de sentido.
Mientras el móvil de TN desplegaba su presencia entre quienes marchaban, Leticia Brédice, actriz de renombre en Argentina, apareció intempestivamente frente a las cámaras. Con naturalidad, sin caer en el oportunismo, lanzó un mensaje contundente en breves palabras que encapsuló el motivo del clamor colectivo: señaló con urgencia que por 11 años el reclamo seguía plantado, como si fuese un grito palpable entre las pancartas y la memoria dolorosa de la violencia de género.
â¶ï¸El mensaje de Leticia Brédice durante la marcha de Ni Una Menos
— Filo.news (@filonewsOK) June 3, 2026
ð£ï¸"Hace 11 años que estamos acá. Por favor que nos escuchen. Estamos en el velorio de Agostina", expresó la actriz en un móvil televisivo. pic.twitter.com/5ApZyJteK9
La trágica muerte de Agostina Vega, una joven de solo 14 años en la provincia de Córdoba, emergió como un símbolo englobador de la pena profunda y la lucha persistente que animaba la jornada, un símbolo presente en carteles, nombres coreados y lágrimas compartidas. Cuando Brédice se aproximó a las cámaras, no oyó lo que muchos esperaban de una figura conocida: elogios o reivindicaciones personales, sino una urgente petición porque las voces dejadas atrás por la estadística nada friolera del femicidio sean finalmente reconocidas y efectivamente escuchadas.
"Estamos en el velorio de Agostina", fue lo que ofreció para señalar no solamente un duelo familiar, sino uno que afecta particularmente a toda una sociedad aún subyugada por la normalidad del horror. "Permitidla hablar", agregó al instante, parafraseando una de las consignas coreadas: las palabras de una joven ahí en la plaza tomaron preeminencia sobre el acto de una actriz.
Esta escena, poderosa en su brevedad, se volvió ejemplos paradigmáticos del movimiento que desde 2015 eleva su denuncia contra los femicidios y exigiendo respuestas firmes y urgentes sobre la violencia de género. Las recientes tragedias de Noelia Romero en Buenos Aires y de Dulce María Candia en Misiones se agregaron al mosaico de furia y llamado a la conciencia. "Vivas, libres y desendeudadas nos queremos", recitaba la multitud, mientras otro cartel sumaba una dimensión aún más impactante al horror estadístico: "a 8 femicidios del Mundial".
Este acto inesperado frente al medio de comunicación no se leyó entonces como una interrupción más dentro de la cobertura mediática, sino como un potente recordatorio del objetivo de esta movilización. Es un exhorto a que no se silencie la voz de las víctimas reales y potenciales, reconociendo que el protagonismo no era de Brédice, sino de cada individuo portando un cartel, una consigna, una lágrima.