Una mujer fue detenida por arrojar agua caliente a policías durante el secuestro de dos motos robadas
Una mujer fue detenida en Allen luego de arrojar agua caliente contra policías que intentaban secuestrar dos motos con pedido de secuestro. Durante el procedimiento, un efectivo sufrió lesiones en el rostro y dos móviles policiales resultaron dañados.
El hecho ocurrió durante la noche del lunes, cuando personal de la Comisaría Sexta realizaba tareas de prevención en el barrio 60 Viviendas. Allí identificaron a dos adolescentes que se movilizaban en dos motos, una KTM Duke 200 y una Bajaj Rouser 200, ambas sin patente colocada.
Tras verificar la numeración de los vehículos, los uniformados constataron que las dos motos registraban pedidos de secuestro por causas de robo ocurridas en Neuquén, por lo que se dispuso el secuestro inmediato.
Sin embargo, mientras los efectivos avanzaban con el procedimiento y el traslado de los adolescentes, un grupo de personas comenzó a agredir verbalmente al personal policial y a arrojar distintos objetos contra los uniformados. Según la información brindada, una mujer arrojó agua caliente contra los policías, provocando lesiones en el rostro de un efectivo. Además, dos móviles policiales resultaron dañados.
Ante la escalada de violencia y con el objetivo de resguardar la integridad física del personal, la Policía utilizó munición de estruendo con fines disuasivos para dispersar a los agresores.
Minutos más tarde, ya con las motos y los adolescentes en la Comisaría, una mujer se presentó en la unidad policial y continuó con las amenazas y agresiones. Según se informó, además de amenazar a los efectivos, lanzó piedras y escombros contra los patrulleros.
Por disposición de la Fiscalía de turno, la mujer fue detenida e imputada por los delitos de lesiones leves, amenazas, daños, atentado y resistencia a la autoridad.
En cuanto a los adolescentes, quedaron a disposición de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), mientras que las motos recuperadas fueron secuestradas por orden judicial.
La investigación continúa para determinar las circunstancias en las que los menores tenían en su poder las motos.